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13 mar 2011

El (fatídico) periodismo predictivo

Fuente | Carlos Latuff

Impresiona la (ventajista) lectura del artículo publicado por Andrew Swift en Foreign Policy hace ahora un año, tras el terremoto de Haití, advirtiendo de los riesgos similares que corrían otras cinco zonas del planeta Tierra. Asusta leer hoy su (fatalmente) realista predicción sobre lo acontecido en Japón:

"Falla: Línea Tectónica Media, Línea Tectónica Itoigawa-Shizuoka, Línea Tectónica Tanakura

Último gran terremoto: El gran terremoto de Hanshin-Awaji, 1995

Motivos para preocuparse: Japón es un punto sísmico mejor conocido debido a sucesos catastróficos como el gran terremoto de Hanshin-Awaji de 1995, que dejó 6.400 muertos. Afortunadamente, la experiencia de este país asiático con los terremotos le ha llevado a hacer significativas inversiones en preparación e infraestructura resistente a los seísmos, pero esto no debería conducir a una falsa sensación de seguridad.

Japón continúa en situación de riesgo a causa de la extrema densidad de población de sus ciudades -los estudios muestran que si un gran seísmo golpeara directamente megaciudades como Tokio o Kyoto las víctimas podrían superar la cifra de 60.000. El gran terremoto de Kanto en 1923 mató a más de 100.000 personas. Además la actividad sísmica en las proximidades de la costa nipona deja el país vulnerable a los tsunamis. La fuerte dependencia de Japón de la energía nuclear es otro motivo de preocupación, especialmente después de que un terremoto causara en 2007 una peligrosa fuga en una planta de Kashiwazaki".

Publicado en febrero de 2010, el texto advertía igualmente a Estados Unidos, Turquía, Australia y Nepal. Si yo fuera dirigente en alguno de esos países me pondría manos a la obra.

9 mar 2011

Resaca de la mujer (trabajadora)


Por lo visto y oído -en un informativo de cuyo nombre no quiero acordarme- ayer no podía escucharse esta canción. (In)evitables consecuencias de este mundo (absurda y) políticamente correcto que hemos edificado entre todos.

26 feb 2011

El periodista es un técnico en la raja del culo

Fuente | Telecinco

El periodista es un técnico en hechos

Fuente | El País

"Podríamos decir que el Wikiperiodismo es al periodismo lo que la Wikipedia a las enciclopedias clásicas", dijo Juan Luis Cebrián en la apertura del Master de Periodismo de El País. Arcadi Espada, desde enfrente, tardó poco en enmendarle la plana:

"No, y este es el principal problema de ese supuesto periodismo. El funcionamiento clásico, e ideal, de la wikipedia es el de especialistas escribiendo sobre las materias que dominan. En el periodismo wikingo el especialista ha desaparecido. Siempre y cuando se entienda algo fundamental. No hay periodistas especialistas en ciencia, política, economía, etcétera. O en cualquier caso se trata de una especialización secundaria. La especialización del periodista sólo consiste en su capacidad de construir relatos globales sobre cualquier materia. De traducir al común las especialidades de los gremios. Y luego de relacionarlas, seleccionarlas y jerarquizarlas. El ciudadano se cree que por presenciar casualmente un hecho ya es un periodista. No. Cualquier hecho requiere un técnico. El periodista es un técnico en hechos. Alguien que sabe hacer las preguntas, alguien que sabe escribir las respuestas".

España, a 110 (a izquierda y derecha)

Público y ABC | 26 de enero de 2011
Fuente | kiosko.net

24 feb 2011

Opinión pública y opinión publicada

Fuente | ¿Es posible?

El crítico extremeño José Luis García Martín abre sus 'ventanas de papel' de ABC Cultural a dos de los libros fundamentales de la 'rentrée' de 2011: los de Gimferrer y Marsé. Con su mala baba habitual, y arrogándose -de manera pretenciosa- la voz colectiva de los lectores, desprecia la altura literaria que jamás podrá alcanzar él como creador. Conviene tenerlo en cuenta, en todo caso:

"Dijo una vez un político que no hay que confundir opinión pública con opinión publicada. Así es, al menos en literatura. Cada vez resulta más frecuente el aplauso unánime de la crítica y el unánime desdén de los lectores (no de los compradores). Dos ejemplos recientes: Rapsodia, de Gimferrer, y Caligrafía de los sueños, de Marsé. 'Escrito en seis días' se anuncia uno, con circense fanfarria; 'La primera novela después del Cervantes', el otro. Tras ripiosos tumbos entre modernismo y postismo, vuelve Gimferrer a reescribir sus versos de hace cuarenta años: lo que entonces deslumbraba, por contraste con la grisura realista, ahora parece envejecida quincallería, aunque no deje de sorprender alguna imagen, pronto difuminada en el automatismo del conjunto. Caligrafía de los sueños suena tan a Marsé que ni siquiera necesitaría haberla escrito Marsé. Se equivoca quien piense que son malos libros. Son solo prescindibles, cansinas vueltas de tuerca. Tan consabidos que quien conoce su obra anterior podría, no ya reseñarlos, sino dar conferencias sobre ellos sin haberlos leído. El poema 'más que a significar aspira a ser' afirman Gimferrer y tantos teóricos de la literatura. Pero nada más fácil que un poema que 'es' y 'nada significa': cualquiera escrito en una lengua que ignoramos. Deleitarse con la musicalidad de sus significantes supondría así la culminación del placer estético.

Barcelona, años cuarenta, un tranvía lleno, un viajero que se dirige a un orondo sacerdote afirmando que nunca será 'siervo de una Iglesia que pasea al centinela de Occidente bajo palio'. En una serie de televisión, cambiaríamos de canal. En una fantasía autobiográfica de Marsé, por cortesía seguimos leyendo. Con cierto nombre, y la adecuada promoción, se puede vender cualquier cosa sin que falten reseñistas que disfracen de crítica literaria los ditirambos publicitarios. Pero no hay que alarmarse: la opinión pública no siempre coincide con la publicada".

El mundo destaca el diseño de 'Público'

Portada de Público premiada por la SND
Fuente | kiosko.net

"La Society for News Design (SND), prestigiosa organización internacional radicada en EEUU que vela por la calidad del diseño periodístico en todo el mundo, ha distinguido a Público con ocho de sus menciones en la 32ª edición de sus premios anuales.

Junto a Público han sido reconocidos en España el diario El Correo, con tres galardones, y El Mundo, con un premio. En el apartado de revistas, Magazine y Metrópoli, ambas de El Mundo, también han sido distinguidas.

En lo que se refiere a este diario [Público], una mención de la SND corresponde al diseño de la portada dedicada a la huelga general del 29 de septiembre de 2010. Cinco de las distinciones, denominadas premios de excelencia, corresponden a trabajos de infografía publicados en las secciones de Ciencias ('Llega la bombilla digital'), Deportes ('Los abuelos de Alonso'), Dinero ('Así funciona la especulación bursátil'), el suplemento de verano Libre (Cuadernos de viaje) y otro más titulado 'El pulso informativo del año 2009'.

Los otros dos premios de esta sección recayeron en sendos conjuntos de portfolios de portadas con diferentes temas del año.

[...] Por otro lado, el jurado ha distinguido este año en la categoría del diario mejor diseñado del mundo al periódico portugués i. 'Destaca por su habilidad para tomar lo mejor del lenguaje visual de periódicos, de las revistas y de otras publicaciones para crear algo nuevo', señala el jurado, que alaba 'su apuesta fresca y única" (Público).

El (trillado) futuro del periodismo

Foto | Bernardo Pérez
Fuente | El País

"Los directores de El País, Le Monde, The New York Times, Der Spiegel y The Guardian han protagonizado un debate sobre el futuro del periodismo en la era de Wikileaks en el museo Reina Sofía, de Madrid. A continuación os ofrecemos un resumen de lo que han dicho en este encuentro Javier Moreno, Silvye Kauffman, Bill Keller, Georg Mascolo y Alan Rusbridger. En la sala también estuvo presente Nick Davies, que fue de los primeros en ver que el contacto con Wikileaks podía ser fundamental.

Moreno (El País): "Las filtraciones de Wikileaks han constituido el mayor acontecimiento de los últimos años". El director del periódico español se pregunta si el periodismo va a tener que cambiar después de Wikileaks y explica que gracias a los papeles de Wikileaks se valoran más las habilidades y cualidades del periodismo. "Hemos tratado a Assange como una fuente. Como hemos tratado a tantas otras". Moreno pregunta también si Wikileaks ha puesto en evidencia que los medios no han cumplido con su función y lanza una pregunta a la mesa: ¿Creéis que Wikileaks ha cambiado o va a cambiar el periodismo?

Keller (NY Times): "Soy un poco escéptico sobre (el hecho de) que Wikileaks haya cambiado el mundo".

Kauffman (Le Monde): "Para mí Wikileaks es otro ejemplo de este vínculo entre la prensa y la democracia". Ha explicado que para los periódicos la falta de transparencia de los Gobiernos es un obstáculos y que Wikileaks ha sido un nuevo instrumento para luchar contra esto. "No creo que haya cambiado el periodismo, pero es un instrumento más para conseguir transparencia".

Rusbridger (The Guardian): "Ha sido la gente de occidente, que tiene libertad de prensa, la que ha pensado que Wikileaks no es para tanto, pero en los países sin libertad de prensa estaban deseando que llegara más". Resalta que internet permite cruzar fronteras y que las informaciones que The Guardian publica sobre otros países con menor libertad de prensa traspasa los controles.

Mascolo (Der Spiegel): "Todos estos documentos no van a desaparecer. Forman parte del historial público". "Como periodistas solemos ser muy competitivos, no se nos da bien compartir noticias. Cuando todo esto empezó pensamos que iba a ser un dolor de cabeza, pero ha terminado siendo un gran trabajo de periodismo".

Moreno plantea otro interrogante: ¿Era lo correcto publicar todo el material en bruto?

Mascolo (Der Spiegel): "Nunca nos planteamos la posibilidad de publicar todos los documentos tal y como nos llegaron". Cuenta que la información necesitaba explicación y contexto. Además consideraron que había información que debía mantenerse en secreto, como nombres de gente que había colaborado con el ejército en Afganistán.

Rusbridger (The Guardian): "Nos dimos cuenta de que publicarlo tal cual nos llegaba habría supuesto un riesgo para algunas personas". Añade que "la presencia de nuestros periódicos le dio a la historia una claridad y una objetividad que de otro modo nunca habría tenido".

Kauffman (Le Monde): "Añadir nuestra experiencia es lo que les dio credibilidad a los cables".

Keller (NY Times) expone que en Estados Unidos el caso es el contrario. Allí recibían más quejas por publicar algunos de los cables al completo que por no publicar todo el material.

Kauffman (Le Monde) dice que en Francia sucedió algo parecido a lo que comentaba el director del New York Times: "Muchos lectores del periódico no podían entender que pusiéramos en público tantos secretos de Estado".

Rusbridger (The Guardian): "Una de las decisiones más difíciles que tuvimos que tomar fue la de publicar los cables sobre Yemen o no. El Gobierno americano temía los efectos políticos y argumentaba que Yemen estaba en la primera línea de la lucha contra el periodismo. Decidimos publicarlo y estoy seguro de que la decisión fue la correcta. Son decisiones que tenemos que tomar como periodistas". Y añade, sobre Julian Assange: "Si no piensas que es el mesías o que es el demonio, estás en medio y te critican por ambos lados".

Keller (NY Times): "En Estados Unidos varios senadores reaccionaron de forma exagerada pidiendo que se enmendara la ley de espionaje para criminalizar estas informaciones".

Moreno (El País): "La reacción del Gobierno español fue una reacción muy profesional, muy contenida".

Rusbridger (The Guardian): "No tengo quejas sobre el Gobierno de Cameron, con la reserva de que hay un juicio contra la persona acusada de ser la fuente de todo esto".

Moreno pide a los ponentes que compartan sus experiencias en el trato con Assange y pregunta si le consideran un periodista.

Rusbridger (The Guardian): "Es muchas cosas y creo que explota este estatus. No es una fuente, es más bien un intermediario. No es la fuente original, es intermediario, editor y empresario".

Mascolo (Der Spiegel): "Creo que Julian Assange debería estar protegido por la primera enmienda, pero para la revista Der Spiegel es una fuente".

Kauffman (Le Monde): "Él no hace lo mismo que nosotros, pero creo que hay que darle crédito".

Keller (NY Times): "Además de ser fuente terminó por convertirse en noticia, pero nosotros cuando hemos tratado con él por Wikileaks le hemos tratado como una fuente".

Nueva pregunta para la mesa: ¿Se plantean los directores de estos periódicos crear una plataforma similar a Wikileaks para su medio?

Keller (NY Times): “Nosotros hemos pensado la posibilidad de crear un buzón para que la gente suelte secretos. Todos tenemos fuentes que nos traen secretos”. “Hay una serie de cuestiones legales y periodísticas, pero la principal es preguntarnos que si algo es realmente anónimo ¿cómo se puede verificar?”.

Mascolo (Der Spiegel):“Somos un buzón desde hace mucho años. Si hay otra manera en que la gente quiere enviarnos información ¿por qué no?”.

Rusbridger (The Guardian): "Los periodistas tienen que prestar más atención para hacer que las filtraciones sean más seguras para la fuente". Explica que hay que alcanzar esto desarrollando tecnología propia o usando la de Wikileaks u Openleaks.

Kauffman (Le Monde): "Las revoluciones no se hacen solo con Twitter o con Facebook".

Moreno pregunta a la mesa por el futuro del periodismo y del negocio.

Keller (NY Times): "Sí hay un futuro para el periodismo. El futuro del periodismo está online y el modelo de negocio está por determinar. El periodismo online ha triunfado antes que el negocio". Además Keller ha dicho que pretenden empezar a cobrar "a finales de este año" y confiesa que todavía no saben si ese modelo va a tener éxito.

Kauffman (Le Monde): "Los lectores tienen que entender que lo que nosotros producimos cuesta mucho dinero".

Mascolo (Der Spiegel): "Nuestra revista cuesta 4 euros y probablemente subamos el precio ¿Por qué va a costar menos nuestra revista que un café de Starbucks?".

El debate fue transmitido en directo por streaming y seguido por los usuarios de Twitter bajo la etiqueta #pconfuturo" (233grados.com).

23 feb 2011

Fuera de juego por un fuera de juego

El antes y el después de la infografía de la polémica
Fuente | As

El diario As metió la pata el pasado lunes al tirar de tecnología informática para dar más peso a sus argumentos antibarcelonistas. Ante el revuelo mediático provocado por la jugarreta, el periódico deportivo madrileño pidió disculpas, primero, y se explicó con detalle, más tarde. Lo que sigue es la prolija defensa de su manipulación periodística; sin bajarse del burro, por supuesto:

"El domingo por la noche un responsable de la sección de fútbol se acercó a infografía para pedir que se pintara el primer gol del Barcelona, marcado por Villa, porque Alves, autor del pase, parecía partir en fuera de juego.

El proceso de realización del gráfico ya está automatizado porque es muy habitual en el periódico. Una persona de la sección se acercó a la sala de vídeos y solicitó que se hicieran el mayor número posible de capturas de la jugada. Usamos una aplicación que se llama Videoma, porque da bastante nitidez y calidad en las capturas. Hace tiempo que descartamos otros programas por su menor rendimiento.

El gráfico estaba previsto a cuatro columnas. Por eso pedimos que se hicieran entre doce y quince capturas. Lo normal es que nos quedemos con la mitad y descartemos las que tienen ocultos a los jugadores clave o las que están menos nítidas. En este caso nos quedamos con siete. Aparecen en la imagen 1 de la columna contigua.

El siguiente paso es el más delicado, y en el que se cometió el error. Las capturas se abren en Photoshop y se superponen para crear una secuencia única que permita al lector ver una imagen completa del gol, desde el inicio de la jugada hasta su culminación.

Esa superposición de imágenes en un solo documento provoca que en un primer momento aparezcan sobre el campo infinidad de jugadores (imagen 2). Casi todos aparecen repetidos varias veces. El problema es que muchas veces interesa repetir un jugador en varios momentos, para ayudar a entender la secuencia, y eso obliga a hacer un borrado selectivo en el que hay que poner muchísima atención. Un despiste puede provocar que desaparezca un hombre clave en la jugada, como sucedió en este caso.

En la imagen 3 aparece ampliado el momento más importante de la jugada. Como se puede ver, se superponen varios jugadores. La idea era dejar clara toda la secuencia del movimiento de cada uno de los futbolistas. Al hacer el seguimiento de Villa, Koikili estorbaba porque se superponía con la pierna del delantero barcelonista. Por eso lo ocultamos en un primer momento, con la intención de volver a activar su capa al final del proceso gráfico. El segundo Koikili que aparecía en la superposición no interesaba, pero el primero era el último defensa del Athletic. Por eso era clave que hubiera aparecido en el gráfico.

Al fusionar todas las capas olvidamos activar la que contenía a Koikili, por lo que apareció publicado de forma incorrecta. Aún así, en el gráfico corregido se puede ver que Alves sale en fuera de juego, incluso con Koikili".

22 feb 2011

Decálogo para escribir claro

Portada del libro
Fuente | Editorial UOC

El (joven) periodista e (imprescindible) bloguero Jordi Pérez Colomé -colega y coetáneo de un servidor- ha escrito un librito titulado Cómo escribir claro. Su título espanta por pretencioso, pero cabe argumentar en su defensa que tan diminuto opúsculo huye de todo academicismo tanto como de sentar cátedra. En él se incluye un decálogo que todo aquel que se dedique a juntar letras debería tener en cuenta. No digo seguir a rajatabla: digo tener en cuenta:

"1. El lector manda

2. La cabeza, ordenada

3. Escribir no es fácil, tampoco es divertido

4. Hay que escribir, no demostrar que se sabe escribir

5. Para mejorar, hay que practicar

6. Si una palabra parece innecesaria, seguro que lo es

7. Si una palabra corta va bien, por qué poner una larga

8. La frase corta, la voz activa y afirmativa, el párrafo útil

9. El lenguaje debe ser definido, concreto

10. Releer, retocar, reescribir".

Un año de 'El Ojo Izquierdo'

El Mundo, ABC, La Razón y La Gaceta | 22 de enero de 2011
Fuente | kiosko.net

'El Ojo Izquierdo' cumple (un) año. Vayan por delante mis felicitaciones al maestro José María, que desde su 'revista de prensa en absoluto neutral' zarandea cada mañana -de lunes a viernes- los cimientos periodísticos de la península histérica. Y vaya por detrás mi recomendación 'en absoluto neutral' a mis (improbables) lectores: no dejen de leerlo si quieren conocer de primera mano el estado de la cuestión (mediática) nacional. Para celebrar la efeméride, la actualidad se lo ha puesto a huevo a mi catavenenos favorito: Esperanza Aguirre tiene cáncer y se opera. Hasta ahí, nada excepcional. Salvo si nos lo cuenta la prensa una, grande y libre. Entonces, la cosa cambia. Pasa y lee:

"Verán ustedes. Así, al peso, solo hay dos temas en editoriales y comentarios de la prensa de hoy: Libia y Esperanza Aguirre. Del primer tema, constatada ya la desgracia de que Zapatero nunca le apoyó de manera ferviente ni Trinidad Jiménez y ni siquiera Moratinos se han llenado de besos con el mandatario libio, poca cosa hay que decir, que todos compartimos escasos amores con Gadafi. Así que sólo queda la segunda: Esperanza Aguirre. Pero claro, el anuncio de que alguien tiene un cáncer no es como para andar de bromas. Pero salvo dos pequeñas incursiones en algún otro tema que les voy a contar, no puedo hacer otra cosa que reflejarles el desmedido amor de nuestros cornetas por la presidenta madrileña. No querría malas interpretaciones con este asunto, así que, por si acaso, habrá que decir a grandes gritos y para que todo el mundo lo oiga, aunque da un poco de vergüenza, por lo obvio, que este catavenenos desea a Esperanza Aguirre una rápida y total recuperación, tanto como el mayor de sus fans, entre los que desde luego no me cuento, como ustedes bien saben. Con esa previa advertencia me van a dejar ustedes que les haga un pequeño resumen de lo que dicen hoy nuestros chicos del coro de la lideresa de hierro. Para que seamos conscientes de los singulares efluvios de cariño y admiración sin límites que corren entre Aguirre y nuestros duros comentaristas..." [continúa aquí].

El (pretencioso) futuro del periodismo

Fuente | El Dibu

El burdel, Cercas y Espada

Arcadi Espada y Javier Cercas
Fuente | Letras Libres

El asunto del 'lupanar en Arganzuela' va camino de convertirse en el alimento más provechoso del panorama mediático español del modernísimo siglo XXI. Tras la apariencia de chisme cultureta se esconde una de las más sustanciosas lecciones periodísticas que ha deparado la profesión en los últimos tiempos. Por eso merece la pena seguir de cerca este duelo -en el que ambos contendientes esgrimen un arma tan (in)ofensiva como el teclado-; por eso me parece tan acertado el análisis que de él hace Daniel Gascón en el blog de la redacción de Letras Libres:

"Arcadi Espada y Javier Cercas mantienen desde hace años una polémica sobre la verdad periodística y literaria. En España no abunda ese tipo de controversias enriquecedoras que, cuando descienden lamentablemente de la teoría al insulto, recuerdan la frase de Woody Allen: “los intelectuales son como la Mafia: solo matan a los suyos”.

Hace unos días, Cercas escribió un artículo donde defendía a Francisco Rico, que había publicado un texto contra la ley del tabaco donde decía que no había fumado en su vida. Muchos lectores, que sabían que el filólogo es un hombre a un cigarrillo pegado, protestaron. Cercas les acusaba de no tener sentido del humor y defendía que “el periodismo es un ensayo de comprensión imaginativa del presente”, “no una mera acumulación de hechos sino una interpretación de los hechos”, y que no debemos exigir que todo lo que se cuenta en el periódico responda a la verdad de los hechos. El martes, Arcadi publicó una columna en El Mundo donde contaba que Cercas había sido detenido en una redada en un prostíbulo de Arganzuela. Algunos medios implicaban a Cercas en una trama de explotación de mujeres y Espada salía en su defensa.

Como ha explicado el propio Espada, lo que contaba la columna era falso: el periodista aplicaba los argumentos de Cercas al autor de Soldados de Salamina. Usaba con brillantez un procedimiento similar al que había empleado en un fragmento de Diarios:

'El célebre periodista español Mariano de Cavia mintió un siglo antes escribiendo un artículo donde narraba el incendio del Museo del Prado. Mucha gente lo creyó. Lo que Cavia quería, justamente, era evitar la posibilidad del incendio y convencer a las autoridades de la necesidad de mejorar la seguridad en el museo. Nunca sabremos si con ese artículo se evitó la quema del Prado y tamaña desgracia para la Humanidad. Pero sí sabemos que Alfonso Hueste-Medina, un anciano coleccionista de arte de Madrid, seguramente ya enfermo, murió de un infarto fulminante en su palacete de Serrano, seguramente después de llamar, horrorizado, a su criada y empezar a relatarle lo que contaba Cavia. No hay duda de que el Prado se quemó para él.

A la mañana siguiente

Ni Alfonso Hueste-Medina ni su historia son reales. Espero que hayan aprendido la lección'.

No creo que sea exacto decir que Espada 'ha lanzado un bulo' ni una calumnia, aunque el ejemplo que usa ha podido crearle más problemas a Cercas que otros a los que podría haber recurrido. En la disputa hay un elemento de antipatía personal, que también se ve en algunos de los que han criticado el correctivo de Espada. Pero, en todo caso, Cercas se equivocaba en su defensa de Francisco Rico. El periodista que introduce la ficción en un texto del periódico está violando su pacto con el lector. Ni siquiera tiene el mérito que supone obtener la suspensión del escepticismo, como en una novela, porque opera gracias a la credibilidad de los hechos reales y el lector asume de entrada que lo que le cuentan es cierto. Es un engaño. A diferencia del periodismo, la literatura no es verdad ni mentira, sino ficción, y sabemos que crea objetos y significados simbólicos, pero ese periodismo falaz o 'imaginativo' genera de forma fraudulenta significados simbólicos, que son muy peligrosos cuando no los identificamos como tales, y los genera, además, sobre objetos y personas de verdad. El propio Cercas, que hoy vuelve a escribir sobre el asunto, ha demostrado que entiende esa diferencia en otros textos. Su admirable libro sobre el 23-F, Anatomía de un instante, distingue claramente entre los hechos comprobados y la especulación. En términos pragmáticos, ese tipo de periodismo incumple como poco la máxima de calidad de Paul Grice. Eso perjudica a quien lo lee, al periódico y a menudo a un tercero. Y dinamita todo su discurso, porque la frontera entre realidad y ficción es el único lugar donde se cumple el principio homeopático: una sola gota de mentira contamina todo el contenido y desautoriza al emisor".

El (repetitivo) 'abecé' del periodismo

Dos páginas, (casi) idénticas, de ABC de Sevilla | 16 y 20 de febrero de 2011

20 feb 2011

El secreto (a voces) de la prensa española


Dos noticias complementarias, leídas a lo largo de la semana en 233grados.com, (re)sitúan el presente de la prensa española. Veamos:

"España se encuentra entre los grandes países de Europa donde más porcentaje de población usa Internet para el consumo de medios de comunicación. Lo reflejan los últimos datos anuales de Eurostat, correspondientes al año 2010, recogidos en un informe elaborado por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI).

El 40% de los españoles emplea la Red para leer periódicos o revistas digitales, seis puntos por encima de la media de los veintisiete.

España se coloca así ligeramente por debajo de Reino Unido (43%) y Alemania (42%), y muy por encima de Francia (21%), Italia (24%), Portugal (29%) o Grecia (25%). Como suele se habitual en estos estudios, aparecen de nuevo en lo más alto de la tabla los países nórdicos, con Finlandia en primera posición (74%).

Casi un tercio de los españoles ve la televisión o escucha la radio a través de webs. En concreto, un 27%, un punto más que la media de la UE. De los 'grandes' del continente, sólo Reino Unido se coloca por delante de España, con un 38 por ciento.

Francia anota un 26% y Alemania un 25%. Holandeses y finlandeses dominan aquí el ránking, con el 53 y el 44%, respectivamente".

Eso, por un lado; y por otro -o por el mismo-:

"Los diarios perdieron un 4% de difusión y un 4,2% de ventas y suscripciones a lo largo de 2010, según el Observatorio de la Prensa Diaria de AEDE/Deloitte. Las ventas de diarios generalistas han caído en un 4,27% a lo largo del año pasado mientras que la difusión cayó un 4,22%. La prensa deportiva perdió un 3,22% de difusión y sus ventas bajaron un 3%.

La prensa económica ha sido la que ha sufrido mayores pérdidas. Las ventas de Expansión han caído en un 11,69%, las de Cinco Días en un 14,57% y las de El Economista en un 12,34%. El Economista y Expansión perdieron más de un 10% de difusión el año pasado, mientras que la de Cinco Días cayó en un 4,09%.

Los ingresos por publicidad descendieron a nivel global en un 3,79%. La prensa económica, una vez más, fue la más afectada con un descenso del 9,77%. Las caídas en la prensa generalista y en la deportiva fueron del 3,72% y del 5,07% respectivamente.

Entre los principales medios españoles, las caídas más importantes las protagonizaron El Correo Español (pierde un 7,65% en difusión y un 8,21% en ventas), El Periódico de Catalunya (un 6,46% y un 8,90% en ventas) y El País (un 5,55% y un 6,42% en ventas). La difusión de El Mundo descendió en un 4,71% y la de ABC en un 2,77%, mientras que sus ventas descendieron en un 6,14% y un 0,67% respectivamente. La Vanguardia, en cambio es el único que se mantiene estable y ha visto incrementada su difusión en un 0,14%, aunque sus ventas cayeron en un 1%.

As y Marca vendieron un 1,65% y un 3,19% menos respectivamente, mientras que las ventas de Sport cayeron en más de un 7% y las de Mundo Deportivo se mantuvieron estables con una bajada del 0,14%".

19 feb 2011

¿Nos invaden los británicos?

La Razón | 19 de febrero de 2011
Fuente | kiosko.net

Espada, Cercas y el burdel


Las agarradas -negro sobre blanco, naturalmente- entre Arcadi Espada y Javier Cercas -maestros ambos para mí, cada uno en lo suyo- en torno a la delgada línea roja que separa periodismo y literatura, ficción y realidad en la narrativa (pseudo)periodística contemporánea -relatos reales me parece que lo llaman- son bien conocidas por los amantes de las letras españolas -en cualquiera de sus manifestaciones-. Sucede que esta semana la cosa ha llegado a las manos -es un decir- por culpa de una columna publicada por el primero en El Mundo el pasado día 15. El escrito ha hecho correr ya ríos de tinta -y de sangre mediática, claro- pese a su corta vida, y ha permitido a Espada llevarse el 'gato al agua' -de momento- en un duelo de (afiladas) plumas al que nadie puesto aún el 'the end'. Sirva como consuelo, entre tanto, la síntesis del asunto que publicaba antes de ayer el animador del cotarro en su diario:

"Tenía un hombre que días antes, y a propósito de una columna mía, había escrito una carta a este periódico cuyo único argumento era llamarme mentecato, haciendo uso del lenguaje recto. Y un hombre que, sobre todo, había escrito en el diario El País un artículo con una serie de proposiciones entre las que destacaba, justo al comienzo, esta frase de Hitler como paradójico (y potente) argumento de autoridad: 'Exigimos una campaña legal contra quienes propagan mentiras políticas deliberadas y las diseminan a través de la prensa'.

Luego venía su pasmoso corolario lógico: '¿Quién escribió eso? Adolf Hitler, en 1920. ¿Qué significa eso? Significa, al menos, que hay que desconfiar de los cruzados contra el embuste, porque el énfasis en la verdad delata casi siempre al mentiroso'.

Y luego: 'El mejor lugar donde asediar la verdad factual del presente es el periódico. ¿Quiere esto decir que hay que exigir que todo lo que se cuenta en el periódico responde a la verdad de los hechos? A mi juicio, no'.

Y luego: 'Se dirá que todo esto atañe solo a una parte del periódico, a esas secciones donde, como en las columnas o en los artículos de opinión, son admisibles ciertas licencias, y no al resto, donde lo que debe imperar es la verdad factual; es cierto, pero añado una reflexión a esa certeza. Si aceptamos que la historia es, como dice Raymond Carr, un ensayo de comprensión imaginativa del pasado, quizá debamos aceptar también que el periodismo es un ensayo de comprensión imaginativa del presente. La palabra clave es imaginativa'.

Y luego. Y luego.

Eran sus absurdas excrecencias de siempre. Pensé que merecía una lección y que iba a dársela. La lección consistiría en aplicar sus premisas a un caso concreto. A una ficción concreta. Me iba a tomar con él alguna licencia, como tan graciosamente las llama. Era inevitable que sufriera alguna molestia, que en cualquier caso sería ligera y breve. Mucho más ligera, en cualquier caso, que las que habían sufrido en su mismo periódico algunas de las víctimas de sus modelos. Las de Juan José Millás, el primero. Y no, desde luego, por lo que se refiere a sus cuentos industriales tipo, para seguir a Cercas en su paráfrasis, 'abre la nevera y se encuentra dentro a su madre enana, con un cubata de Bacardí en una mano y un porro en la otra'. Nada de eso. Algo aún más aéreo. Cuando observando una foto de Rajoy con amigos Millás sentenciaba que la distancia de seguridad que guardaban se debía probablemente a la halitosis. Un cálido ejemplo de ficción con nombres propios. (El País Semanal, 31 de agosto de 2008) O cuando su maestro, Francisco Rico Manrique, se instalaba en el ambigú y en la posdata de un suelto sobre el fumar declaraba que no había fumado nunca un pitillo (El País, 11 de enero de 2011) mintiendo sobre su condición largamente nicotina para que al menos uno de sus argumentos sobreviviera. (Sin embargo, lo mejor de Rico sucedió a los pocos días cuando preguntado por la Defensora del Lector sacó el pitillo Rimbaud, le pidió fuego a la sorprendida e hizo la primera voluta: 'J’est un autre'. Lástima que luego cayera en una impropia 'nota de color', aunque algo de vulgaridad le va bien al talento). O qué decir, en fin, de uno de sus héroes antepasados, el fotógrafo Javier Bauluz, cuando adjudicó toda la indiferencia de Occidente ante la desdicha a una inerme pareja de bañistas cazada en la cercanía -trucada- de un cadáver.

En todos esos casos, y en decenas que podían añadirse, esas ficciones, al igual que la mía, fueron creídas por mucha gente. Y habían causado daños. A Rajoy. A su mujer, porque la halitosis, incluso imaginaria, es uno de los motivos femeninos más aducidos para evitar las relaciones sexuales. A los lectores de Francisco Rico, de cuya confianza había abusado el académico. Y, desde luego, también a la pareja de bañistas estigmatizada por el fotógrafo Bauluz a causa de su falsa, pero manifiesta, falta de piedad. Por lo tanto me preocupaban las molestias que pudiera causarle a Cercas. Aunque menos, francamente, que las que yo mismo iba a causarme. Para empezar, iba a hacer de Cercas. Iba a seguir sus consejos y a fabricar una verdad moral a partir de una mentira fáctica, como con tanta insistencia, y sin quitarme un ojo de encima durante todas las horas de todos estos años, había tratado de inculcarme. La fabricación sólo podía hacerse en las páginas de un periódico. Sólo en el periódico se puede mentir. Que Ana Karenina se tire al tren no es mentira ni verdad. Que Javier Cercas estuviese en un lupanar, de Arganzuela, la madrugada del domingo es mentira y de la buena. Sabía, ciertamente, que yo no iba a salir sin daños del empeño. El primero es la seguridad de que iban a llamarme, y con toda razón, Cercas. Inmediatamente después, la arremetida del populacho cibernético, cuyo nivel de instrucción es ya inversamente proporcional a su capacidad de publicación. Luego había también el peligro de que me gustara. Y one more thing. Un peligro con el que yo entonces no contaba, que un lector muy sutil de mi blog describía en un comentario y que al cabo ha sido para mí el daño mayor, aunque instructivo.

Hay que dar un rodeo para explicarlo. Mi columna quería reproducir de Cercas hasta su enrollada untuosidad. Cuando releo esta frase que yo habré escrito, y ya para siempre: 'Sobre todo, porque el caso no refleja más que nuestra identidad de inofensivos soldados, al fin y al cabo sólo interesados en las maniobras de la retórica, el estilo y la verdad' me da un repeluco y hasta he de ir corriendo a lavarme. Pero es que toda la columna es una muestra elemental, casi grosera, del abrazo del oso. Algo muy de Cercas: sólo cabe leer la flatulenta crónica que dedicó en El País Semanal (8 de marzo de 2009) a nuestro casual y educado encuentro en un aeropuerto. La inexorable inmoralidad del abrazo del oso la explica bien este párrafo de la revista de prensa de Libertad Digital (15 de febrero): 'Pero la columna más informativa del día es la de Arcadi Espada en El Mundo, que le echa una mano al cuello a Javier Cercas. ¿Se habían enterado de que al columnista de El País le detuvieron el otro día en una redada contra la 'explotación sexual' en un burdel de Arganzuela? Pues ya lo saben. Le pusieron enseguida en libertad, que conste. 'No es ni lógico ni justo ni tolerable que su nombre fuera citado al día siguiente en uno de esos siniestros programas televisivos que se llevan el gato del periodismo al agua, pero sólo para escaldarlo', se indigna Espada. Y le envía un 'fraternal abrazo a la víctima Cercas'. Otro desde aquí, Javier, y dale las gracias a Arcadi. Si no es por su publicidad a lo mejor nunca nos habríamos enterado'. Leyendo esto, y la infinidad de comentarios posteriores, supe que había muchas personas que me creían capaces de escribir un texto así. Es decir, un texto que con la excusa de la solidaridad y la mano tendida fuera capaz de dar eco múltiple a la vida privada de Cercas. Estimable lección: muchos más lectores de los que creía piensan que soy capaz de una villanía semejante. Está bien saberlo.

En la información que publicaba ayer el diario El País (donde por cierto había un suelto de Lluís Bassets, su director adjunto, del que me ocuparé con atento detalle en 'Un lupanar en Arganzuela', blog) Cercas considera que yo le he calumniado. Ojalá sea una muestra, aunque oblicua, de que la edad pueril ha terminado y que el propósito moral de mi columna ha empezado a hacer efecto. Pero la precisión aún no es su fuerte. Yo no le he acusado falsamente de ningún delito. Como máximo le he llamado (¡pero falsamente!) 'putero'. Y creo que ni siquiera. 'Cercas, que eres más puta que las gallinas', eso es más bien lo que le llevo llamándole desde hace tiempo, aunque sin utilizar el recto. Poner a alguien en un burdel no es un delito. ¡Ah, tiempos en los que hay que abrirse paso a través de los grititos! El propio Cercas ha dado alegre publicidad a una de sus visitas. 'Hijos de la chingada, denle todos la bienvenida a Javier Cercas, que recién aterriza en Tijuana. Pinche güey: qué pronto encontró Las Adelitas'. Entonces las prostitutas y los asesinos y los narcos de Las Adelitas me dan la bienvenida al paraíso con un grito unánime, y mientras me siento de golpe el hombre más honrado de la tierra, consciente de que por fin he llegado al sitio donde siempre había querido estar, porque siempre lo había buscado sin saber que estaba buscándolo, pienso que Tijuana es una playa tan infinitamente triste como una herida (...)', escribía un apasionado Cercas después de haber estado en el burdel Las Adelitas, de Tijuana (El País Semanal 17 de agosto de 2003). A ver si el problema va a ser Arganzuela.

En las mismas declaraciones Cercas insinúa que irá al juez. Deduzco que a lloriquear como un pobre faction lo que no supo ganar en la fiction. Oh, dios santo, si fuera al juez...! Y, oh dios, si ganara... ¡Y la jurisprudencia que crearía! Mi amigo Mercutio lo decía muy finamente donde Jabois. Haga lo que haga, jaque mate. Yo soy de dominó y lo veo más bien como un seis doble ahorcado. En cualquier caso siempre será mejor el juez. Porque la alternativa que expresa con su pompa en El País es nada más y nada menos que la del 'pronunciamiento público'. Y lo que hace después con los pronunciamientos: la anatomía del instante. Para temblar.

Bien. Lo he hecho. Crucé la raya y he vuelto. Es un lugar fácil y da un poco de asco. Como un burdel. Sólo ahora comprendo de verdad los nervios permanentes de Cercas. El peso que lleva. Mal oficio".

De quitarse el sombrero ¿convendrás conmigo?