Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas

13 mar 2011

El (fatídico) periodismo predictivo

Fuente | Carlos Latuff

Impresiona la (ventajista) lectura del artículo publicado por Andrew Swift en Foreign Policy hace ahora un año, tras el terremoto de Haití, advirtiendo de los riesgos similares que corrían otras cinco zonas del planeta Tierra. Asusta leer hoy su (fatalmente) realista predicción sobre lo acontecido en Japón:

"Falla: Línea Tectónica Media, Línea Tectónica Itoigawa-Shizuoka, Línea Tectónica Tanakura

Último gran terremoto: El gran terremoto de Hanshin-Awaji, 1995

Motivos para preocuparse: Japón es un punto sísmico mejor conocido debido a sucesos catastróficos como el gran terremoto de Hanshin-Awaji de 1995, que dejó 6.400 muertos. Afortunadamente, la experiencia de este país asiático con los terremotos le ha llevado a hacer significativas inversiones en preparación e infraestructura resistente a los seísmos, pero esto no debería conducir a una falsa sensación de seguridad.

Japón continúa en situación de riesgo a causa de la extrema densidad de población de sus ciudades -los estudios muestran que si un gran seísmo golpeara directamente megaciudades como Tokio o Kyoto las víctimas podrían superar la cifra de 60.000. El gran terremoto de Kanto en 1923 mató a más de 100.000 personas. Además la actividad sísmica en las proximidades de la costa nipona deja el país vulnerable a los tsunamis. La fuerte dependencia de Japón de la energía nuclear es otro motivo de preocupación, especialmente después de que un terremoto causara en 2007 una peligrosa fuga en una planta de Kashiwazaki".

Publicado en febrero de 2010, el texto advertía igualmente a Estados Unidos, Turquía, Australia y Nepal. Si yo fuera dirigente en alguno de esos países me pondría manos a la obra.

21 ene 2011

El calentamiento global tocó techo en 2010

Fuente | rtve.es

Contaba el otro día Martín Barreiro, uno de los hombres del Tiempo de RTVE, que "la temperatura superficial global de 2010 empata con 2005 como año más cálido desde que hay registros", según los investigadores del Instituto Goddard para los Estudios del Espacio de la NASA (GISS), y continuaba: "2010 se ha convertido en el año más cálido de la historia (junto con 2005) a pesar de haber tenido un evento La Niña muy fuerte.

Para prueba las devastadoras consecuencias: inundaciones en Australia y Sri Lanka.

Esta fase fría de la oscilación del sur, se caracteriza por un afloramiento de aguas profundas y frías del pacífico. Esto hace que en global el agua superficial esté más fría. A pesar de esto de forma global la temperatura media ha sido la más alta observada.

Es muy destacable también el hecho de que la temperatura global en esta pasada década ha subido lo mismo que en las dos décadas anteriores. Obviamente ha habido fluctuaciones anuales, años más fríos y más cálidos, pero en conjunto lo interesante y delicado es que la subida se está acelerando.

En resumen, se confirma pues que el calentamiento global sigue su camino inexorablemente y que cada vez lo hace más rápido.

Es en este punto cuando algunos de ustedes se estarán preguntando: ¿Calentamiento global? ¿Dónde? Si hemos tenido unos meses de nevadas, y frío intenso.

Efectivamente, de hecho lo peor se lo ha llevado el resto del continente europeo, con una ola de frío que parecía interminable. Temperaturas bajísimas y nevadas muy copiosas.

Pues bien, lo curioso del clima es que precisamente todo esto está relacionado. Los científicos más expertos en la materia creen que la disminución gradual del hielo del Ártico puede estar detrás de la entrada de aire frío sobre el continente europeo.

El hielo en el Ártico actúa como una tapa sobre el océano que tiene más calor que el ambiente, al desaparecer las temperaturas en la zona han subido. Regiones al noreste de Canadá han registrado temperaturas de hasta 18 grados más altas de lo normal para un diciembre cualquiera. Y esto puede haber desplazado esa masa de aire frío sobre nosotros".

"El calentamiento global sigue su camino inexorablemente", dice un experto con los datos en la mano -y en la red-. Salvo para el primo de Rajoy, claro.