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19 feb 2011

Siempre positivo; nunca negativo

Fuente | ABC

Francesc de Carreras, legendario catedrático de Derecho y afamado agitador político catalán, observa hoy desde su atalaya en La Vanguardia a los dos principales partidos españoles: analiza sus respectivos comportamientos en el ejercicio de sus (enfrentadas) funciones y se atreve a regalarles un puñado de consejos que, más allá de su (inicial) apariencia de perogrulladas, resultan del todo pertinentes ahora que se aproxima el día de acudir a las urnas:

"Veo y escucho, por radio y televisión, las disputas entre el Gobierno y el PP, los discursos de sus líderes, sus réplicas y contrarréplicas. La sensación es que ni escuchan ni responden, todo son frases hechas y huecas, preparadas por sus asesores, normalmente trivialidades o insultos. 'Nosotros sólo queremos el bien de los españoles'. '¿Yo corrupto? Pues tú más'. Quizás esto guste a algunos, a otros, espero que a la mayoría, les aburre y les hastía.

Normalmente el guión es siempre el mismo. La oposición acusa al Gobierno de hacerlo todo mal. El Gobierno se dedica a hacer de oposición a la oposición. Lo primero es imposible: nadie lo hace todo mal, siempre acierta en algo, siempre hay espacios de coincidencia, aún entre personas de ideologías e intereses distintos y hasta contrapuestos.

Pues nada: todo mal. El Gobierno debe gobernar, es decir, ejercer el poder político, tomar decisiones y explicar los motivos por los cuales las ha escogido frente a otras posibilidades. Es decir, argumentar: la gente no es tonta. Pero no: las razones suelen consistir en afirmar que durante la época en que la oposición estuvo en el Gobierno aún lo hizo peor. El ciudadano normal cambia de emisora, de canal, o cierra el aparato. '¡Siempre lo mismo!', piensa asqueado.

¿Seguro que así, mediante la destrucción del adversario, se ganan votos, ya que, por lo visto, de eso se trata? Quizás los expertos en marketing electoral y esas cosas así lo consideren. Yo tengo mis dudas. Si alguno de los grandes partidos me pidiera consejo les recomendaría que hicieran lo contrario de lo que ahora hacen.

Al Gobierno le diría que explicara de forma pedagógica, para que lo entendiera todo el mundo, las razones por las cuales toman las decisiones que toman. Es más, si están rectificando decisiones anteriores que lo reconozcan expresamente: 'Nos equivocamos, lo hicimos mal y, efectivamente, ahora estamos cambiando de rumbo porque creemos que las soluciones adecuadas son otras'. Una actitud de este tipo, ¿no los acercaría mucho más a los votantes, a seres humanos que sabemos, por experiencia, que nos hemos equivocado y hemos rectificado mil veces?

A la oposición le diría que es más importante ofrecer una alternativa que hacer una crítica. La razón es sencilla: la crítica es fácil, la alternativa es lo difícil. El ciudadano confiaría más en la oposición si ésta le demostrara no sólo que el Gobierno se equivoca -esto es algo que el ciudadano ya ve por sí mismo- sino que tiene soluciones para remediar los estropicios que el Gobierno comete.

¡Es que ya estamos en campaña electoral!, me dicen. Pues, precisamente: es el momento de proponer, argumentar, explicar los errores y los aciertos, las dificultades pasadas y las posibilidades futuras. Más pedagogía y menos insultos, más razones y menos críticas, ser más positivos que negativos".

16 feb 2011

No les votes

Fuente | Joves d'Alcoi


Siempre he estado a favor de la abstención -siempre la he practicado-, incluso en los momentos en los que la democracia española ha gozado de mejor salud. Las más de las veces, me parece la única opción posible ante el panorama político que se nos ofrece. Los procesos electorales que se avecinan -autonómicos y municipales en mayo, y generales en 2012- contarán de nuevo con mi (pasiva) participación. En la red existen ahora mismo innumerables campañas que demandan un escarmiento a nuestra clase dirigente, argumentando diversos motivos para ello. Me uno a (casi) todas: no les votes.

4 feb 2011

La posmodernidad

Fuente | FronteraD

El (melómano) escritor Andrés Ibáñez muestra en su blog de FronteraD su asombro ante las reticencias del mundo moderno -y sus culturetas miembros- a ser denominado como posmodernidad y, de paso, reparte hostias a diestro y siniestro:

"El PSOE es un partido de izquierdas que pretende nacionalizar todas las empresas, abolir la propiedad privada y destruir la familia tal como la comprendemos. El PP, por su parte, un partido de extrema derecha que desearía cerrar el Congreso de los Diputados y terminar con el sistema de elecciones generales. La Iglesia Católica es una institución de carácter fascista que defiende la superioridad del hombre sobre la mujer, la violencia doméstica y los abusos sexuales. Sólo en un contexto intelectual de similar rudeza, inexactitud y, verdaderamente, malevolencia, podríamos encontrar una descripción de la actitud posmoderna como aquella que afirma que los hallazgos de la ciencia no son verdades objetivas que se corresponden con una realidad externa, sino meras construcciones culturales y sociales.

Ustedes dirán que me repito, que este artículo ya lo he escrito. Pero es que, para mi gran asombro, la campaña contra la posmodernidad no ceja. Y es una campaña absurda, porque la posmodernidad es la época que vivimos nos guste o no. Veo la campaña cada vez que pongo mis ojos en alguna publicación cultural prácticamente de cualquier ámbito, dentro del mundo de las ciencias humanas o del de las ciencias naturales. Hay incluso muchos ejemplos de intelectuales y de artistas posmodernos que reniegan públicamente de la posmodernidad que ellos mismos practican, a la que ellos mismos pertenecen.

Esto nunca había pasado antes. Normalmente, las ideas nuevas y los paradigmas nuevos se encuentran con una cierta resistencia inicial y luego son naturalmente integrados y se convierten, a su vez, en el centro del pensamiento dominante. Esto era lo que había pasado siempre, dentro de una coreografía que nos habíamos acostumbrado a considerar como el movimiento casi natural de la historia de occidente. Las nuevas ideas, los nuevos estilos, las nuevas músicas, las nuevas modas pasan de ser la 'vanguardia' a convertirse en 'main stream' para, con el tiempo, convertirse en tradición. Todos sabemos que este proceso no implica necesariamente un 'progreso' cualitativo (no es 'mejor', por ejemplo, la música de Mozart que la de Bach), y sabemos que dicho progreso es holístico, es decir, que no procede por sustituciones, sino por nuevas integraciones de elementos. Es decir, no por escalones, sino por 'holones', de manera que lo que en una época se considera opuesto (la discusión ente wagnerianos o antiwagnerianos de fines del XIX, por ejemplo), en la siguiente época pasa a formar una unidad y a oponerse, en otro nivel, a otra cosa (la oposición compositores tonales y atonales, por ejemplo, todos los cuales pueden defender por igual a Wagner).

Lo que sucede es, pues, sumamente extraño. La posmodernidad sigue siendo vista como algo extraño y ajeno a la verdadera cultura. El rechazo es casi unánime, y proviene de un 'establishment' enquistado de una forma anacrónica en un modelo cultural que se niega a relativizar sus propios postulados. Es un holón rebelde, que no quiere pasar al siguiente holón. Llevamos ya medio siglo de posmodernidad, de literatura posmoderna, de pensamiento posmoderno, de ciencia posmoderna, de psicología posmoderna, de sociología posmoderna, de política posmoderna, pero a pesar de todo seguimos afirmando que los posmodernos son el diablo. O, como decía más arriba, que los posmodernos afirman que lo que dice la ciencia no es más que una construcción cultural y que la realidad objetiva no existe.

Realmente, si la posmodernidad dijera eso, los pensadores posmodernos serían una pandilla de estúpidos y no habría que darle más vueltas al asunto. Si el posmodernismo fuera, al menos en parte, una negación de la ciencia, entonces habría que combatirlo con todas nuestras fuerzas, porque sería una fuerza destructiva y dañina.

Hoy sabemos que el modelo del átomo como un 'núcleo' pequeñito alrededor del cual 'giran' unos 'electrones' todavía más pequeñitos, no es exacto. Sabemos también que el cerebro y las creencias tienen mucho que ver con las enfermedades físicas. Las ciencias adelantan que es una barbaridad, y crean diferentes modelos del universo y del ser humano. Eso es todo. Nuestro modelo no es el mismo que teníamos en 1929. Me parece increíble que sea necesario seguirlo discutiendo".

1 feb 2011

Televisión pública ¿o privada?

Fuente | rtve.es

Al diputado popular Ramón Moreno parece afectarle una (des)memoria de elefante, pues olvida los tejemanejes perpetrados por su partido cuando (Aznar) gobernaba España y su televisión pública, cuyos servicios informativos se convirtieron en un estercolero en el que el hediondo Alfredo Urdaci campaba por sus respetos. Lee, si no, lo que apuntaba en su blog (oficial) hace unos días:

"Votaré a la izquierda porque de ella depende el futuro de este país y de mis hijos'; 'todos sabemos que la derecha sólo atenderá los derechos de unos pocos, por eso soy miembro del partido socialista'. No, no me he vuelto loco ni tampoco son frases tomadas de un mitin del PSOE en el que encajarían como un guante dialéctico, tan falso como subjetivo, aunque podrían ser frases admitidas y obvias en ese contexto. En realidad se trata de palabras pronunciadas por una de las protagonistas de la nueva serie de TVE titulada 'La República'.

La fijación de los responsables de TVE por la República y la Guerra Civil es llamativa. Ambientar buena parte de la oferta de ficción en esos periodos no es ingenuo ni casual. De una parte, se acusa la sequía imaginativa más importante del panorama audiovisual. Además, el sesgo monocolor denota un obstinado interés por recrear la historia a la carta, a gusto del mensajero que coloca su mensaje con la coartada y el paraguas de una serie televisiva que no tiene por qué ajustarse al rigor histórico y se ampara en la libre interpretación de la época.

Una televisión pública moderna debería desembarazarse de todos los fantasmas, de clichés ideológicos, de caspa revisionista, de formol monotemático. A pesar de las audiencias que todo lo avalan para algunos, el riesgo cierto de insistir en ese clavo es, entre otros, el de hacerle un flaco servicio al objetivo estratégico de rejuvenecer la audiencia de TVE.

Casi el 30% de la audiencia que sigue emisiones como 'La República' tienen más de 64 años. Un segmento de edad (target) que baja a la mitad de ese porcentaje en el mismo horario de prime time otros días (por ejemplo el miércoles cuando se ofrece 'Comando Actualidad')".

31 ene 2011

Gobernar por los pelos

Fuente | J. R. Mora

Que El Mundo está en precampaña electoral es evidente desde tiempo atrás, pero lo de los últimos días es de campeonato. Rendido (incondicionalmente) a los pies de Rajoy (y su popular partido), el diario de Pedro J. derrocha portadas y titulares en pos de la salvación inmediata de España. Lo que ocurre es que se maneja mal con las hipérboles y, al final, se le va la mano. Basta echar un vistazo al 'photoshópico' montaje del Magazine de ayer: cómo cambiarían las encuestas si Rubalcaba tuviera pelo y don Mariano no. Pero...

27 ene 2011

Democracia antidemocrática


Recuerda Daniel Simón Pla que la legalidad vigente en materia electoral española impide que nuestro régimen parlamentario pueda ser calificado como democracia plena. Aporta para ello argumentos mil veces explicados pero que conviene recordar ahora que los buitres políticos se lanzan a por la carroña ciudadana empujados por su irrefrenable hambre preelectoral:

"Los datos son claros: la ley electoral actual dijo que el casi millón de votos que obtuvo IU en las últimas elecciones generales (año 2008) debían traducirse legalmente en una representación legal de tan solo 2 escaños en el parlamento. Convergencia i Unió, con unos 200.000 votos menos que la formación de izquierdas, llegaba sin embargo hasta los 15 asientos. Esto significaba que la tercera formación estatal en cuanto a número de votos, heredera además de las fuerzas cuya lucha durante el franquismo hizo posible la democracia en España, se quedaba mermadísima no solo en la evidente cuestión representativa, sino en los aspectos financieros, de personal ayudante asignado, de iniciativa legislativa o de tiempo de intervención ante la cámara para defender sus propuestas. Unas propuestas que en las últimas elecciones, en el momento más bajo de IU, representaban a la friolera de 963.040 ciudadanos y ciudadanas. El trabajo que en el PSOE pueden hacer entre 169 diputados más sus ayudantes, en IU lo tienen que hacer entre dos. Algo falla en nuestra democracia.

De estos datos extraje la conclusión que arrojan los números. Si el voto de un ciudadano puede valer 7 veces menos que el de otro en función de a quien elija votar ¿No se está pervirtiendo el principio de igualdad ante la ley?¿No se basa un sistema democrático en la igualdad de oportunidades y de voto para todos/as los/as ciudadanos/as? ¿No resulta, por tanto, poco exagerado hablar de la existencia de castas en la España del siglo XXI? No castas de nacimiento, como continua pasando vergonzosamente con los 'intocables' de la India, sino otras que clasifican a sus ciudadanos según lo que hayan decidido votar.

Algunos podrán decirme que la Ley d'Hont, la fórmula matemática principal responsable del desproporcionado reparto de escaños en la España actual, se puso por una razón: la de evitar que decenas de pequeños partidos obtuvieran una representación en las cortes que hiciera difícil la gobernabilidad, abriéndose demasiado el abanico de posibles pactos como pasaba, nos decían, en Italia. La ley d'Hont, por tanto, es un rémora heredada de la transición, en la que el fervor de la recién llegada democracia provocó de hecho la fundación de cientos de partidos. Más de treinta años después, el devenir democrático nos ha venido a decir que esto no es así, que las propuestas de los partidos no mayoritarios pueden ser interesantes para el conjunto de la sociedad; que los pactos de gobierno multipartitos, lejos de imponer a la mayoría la voluntad de una minoría, representan a una pluralidad aún mayor de ciudadanos/as; que cuando una persona a la que no convence ni el PP ni el PSOE siente que su voto puede realmente contar, la abstención baja y la democracia se fortalece. No es casualidad que el índice de las últimas elecciones catalanas haya sido de los más bajos de la historia de la de democracia y que el parlamento resultante de las mismas siempre sea de los que incluyen más grupos distintos.

Y todo esto se relaciona con la reforma parcial de la ley electoral que se plantea ahora. ¿Los ciudadanos hoy votan a listas abiertas de personas o a partidos? A partidos, claro (siendo el senado excepción que confirma la regla). Así que no tiene sentido que estos diputados, concejales o senadores retengan su acta y su puesto si abandonan las siglas por las que fueron elegidos (porque los ciudadanos votan a una lista y a un partido, no a una persona). Este debate se tuvo en los primeros años de democracia, cuando los 'fichajes' de concejales electos por formaciones diversas ocurrían con frecuencia. Si la memoria no me falla, fue el Tribunal Constitucional el que realizó una interpretación de la ley electoral para determinar que correspondía a cada diputado el acta por el que fueron elegidos. Ahora, tras más de tres décadas de andadura democrática, vemos que no nos vale. Que los tránsfugas están usando este derecho constitucional para secuestrar la democracia y subvertir la voluntad de aquellos que le eligieron. No está mal que se revise una ley que se escribió con el cadáver de Franco aún caliente si vemos que nuestro devenir democrático nos dice que otra letra es necesaria para, precisamente, reforzar la democracia. Pero si se abre el debate de a quién pertenece el acta de diputado o concejal ¿Por qué no se revisa lo que se ha revelado como otra injusticia histórica y se reforma el anti democrático sistema basado en la ley d'Hont y en esos porcentajes mínimos que se le exigen a un partido para que sus votos computen de cara a obtener representación?

Está bien que las constituciones no estén escritas en piedra. Está bien que cada generación haga su constitución. La actual Constitución española se aprobó en 1978. Esto quiere decir que ningún ciudadano menor de 50 años pudo votar por ella. Para mi generación, la legitimidad de nuestra carta magna actual tiene fecha de caducidad. Es algo que no debería asustar a nadie. Una constitución que rija los destinos de un estado en donde los ciudadanos vivos que la votaron sean minoría tendría el mismo sentido democrático que las leyes fundamentales del movimiento. Como he querido señalar, para acometer la reforma de la ley electoral planteada por el gobierno es posible que se tuviera que reformar antes la constitución. Y es normal y positivo. Pero ya que nos ponemos, que se vuelva a preguntar al pueblo soberano cómo quiere vivir y con qué reglas. Así se conseguiría reapuntalar la democracia y hacer que los contribuyentes vuelvan a sentirse ciudadanos de un estado democrático donde su opinión cuenta. Si no, no esperen ver repuntar los índices de abstención en las elecciones durante mucho tiempo.

La doctrina feminista dice, y dice bien, que hasta que las mujeres no sean libres la humanidad entera no será libre. Que ningún votante del PP o el PSOE piense que la ley electoral actual de España, que beneficia a sus partidos, puede sostener un sistema democrático realmente justo. Porque, extrapolando la enseñanza del feminismo, sabemos que hasta que no haya una ley electoral justa para todos los partidos no habrá una democracia justa para todas las personas en España".

'El Mundo' (re)inventa el periodismo

El Mundo | 27 de enero de 2011
Fuente | kiosko.net

El Mundo vuelve hoy a hacer de las suyas y, claro, mi 'ojo izquierdo' favorito tiene medio trabajo hecho:

"¿Qué es un periódico de referencia? Se dirán ustedes, con todo a su favor, que a ver si me he creído que éste es un blog serio, donde se pueden debatir cuestiones de calado. No, claro, tendré que reconocerlo, que aquí solo nos echamos unas risas, cuando podemos, que venimos tan solo a disfrutar del suave murmullo de nuestros cornetas. Pero les puedo decir, por ejemplo, que un periódico que trata una de las noticias más esperadas de estos meses con la desvergüenza de inventarse un alto cargo lenguaraz para elaborar una pretendida hoja de ruta, con frases pretendidamente textuales, para a continuación dar de bastonazos a su propio invento, ese periódico, digo, solo será una hoja volandera que nadie podrá tomarse jamás en serio. Aunque acierte. Este catavenenos, al menos, advierte que solo se toma en serio de ese medio la desmesura habitual de la infamia, de gran tamaño y consistencia, que no el rigor en la información. A nadie le importará, claro, pero lo digo.

[...] Y en éstas que llega El Mundo y nos desvela el misterio. Antetítulo: 'Un alto cargo del PSOE rompe la ambigüedad de Zapatero sobre la sucesión'. Gran título de apertura del periódico: 'No cabe ninguna duda, el candidato será Rubalcaba'. Así que como la frase lleva comillas, lo que indica que es reproducción exacta de las palabras de alguien, en este caso ese alto cargo del PSOE, uno va, interesadísimo, a ver quién ha dicho tal cosa y... ¡oh, desilusión!, que el gran confidente, la garganta profunda que sería la madre de todas las gargantas profundas permanece en el anonimato, guardado su nombre bajo siete llaves en la caja fuerte de Pedro J. Ramírez. Pero el fantasma de Baskerville sabe aún más: 'Zapatero anunciará después del verano su decisión y el vicepresidente será elegido en un congreso en octubre'. (Con el desparpajo habitual en la casa, en el interior se  puede leer lo siguiente: 'La primera [clave] es que Zapatero guardará silencio y no desvelará su decisión hasta después el verano'. Pues vaya con el secreto...) Les decíamos que el espectro sabio es eso, muy sabio, y alarga su predicción: 'Rubalcaba, sin embargo, no será el candidato en 2016. Él sabe que con 65 años ése ya no debe ser su papel'. Y hasta hay hueco para los amigos de cenas y cálidas tertulias nocturnas: 'Chacón será buena candidata para el futuro pero no para unas elecciones en las que vamos con el agua al cuello'. El 'vamos' se supone que se le adjudica al espíritu versado.

Y como la dureza que puede adquirir un rostro humano es infinita, les recordaría a los lectores las nanobarras, si no creyeran que abuso de la gracia, montamos el mecano y hacemos un editorial para decir que la construcción que tan cuidadosamente hemos montado ha quedado horrorosa y es un asco. Juan Palomo era un asambleario, a la vista de la desenvoltura de Ramírez, que se saca de la manga a la fuente ectoplasmática, le hace decir lo que le peta, para luego, en tono admonitorio, declamar solemnemente que vaya desastre ese plan que ha inventado la fuente que se ha inventado él. Porque todo el montaje no es más que el rumor que lleva meses en todos los mentideros, y que todos podemos pergeñar en la mesa del café ¿Entonces? Pues entonces a lo que vamos siempre, que es a advertir al presidente, que tanto le ha escuchado, que como se haga efectivo lo de Rubalcaba, el ministro del Interior lo va a tener crudo en su periódico. Ya lo sabía todo el mundo, claro, pero la coacción sube varios grados cuando se van acercando los acontecimientos. Medio editorial va dedicado a vapulear sin cuento, y sin venir mucho a tal, al vicepresidente.

Repugna la artimaña. Pero han sido tantas... Por cierto: hay otra careta más en primera página hablando del 11-M y de que el PP investigará hasta el final, que dice -se supone que sonriente, que él siempre está sonriente: el hombre que ríe- el inefable González Pons. Ha sido nombrar repugnantes maniobras, ardides y artimañas y no sé por qué me he acordado de lo que hace el diario de Pedro J. con el 11-M. ¡Es tan raro el cerebro humano!".

25 ene 2011

La 'ley Sinde' se cobra su primera víctima

Álex de la Iglesia y Ángeles González-Sinde
Fuente | El País

Álex de la Iglesia, presidente de la Academia de Cine, será la primera víctima que se cobre el acuerdo alcanzado ayer por los tres principales partidos nacionales, PSOE, PP y CiU, respecto a la llamada 'ley Sinde', a la que solo le han cambiado alguna coma respecto al texto original para colarla a la segunda. El director de cine lo cuenta así en El País:

"Tengo que reconocer que estos dos años al frente de la Academia han sido de los mejores de mi vida. He aprendido mucho, he conocido gente estupenda, pero desde un ángulo distinto al del director. Comencé reconociendo que me bajaba películas, sobre todo porno, y sentó fatal a los distribuidores, a los exhibidores y toda la profesión en general. Incluso me llamó mi madre. Esas declaraciones adolescentes me llevaron a reunirme con ellos y entender su punto de vista. Lo mismo me ha pasado con el problema que nos ocupa, la posición de los creadores en la Red. Empecé haciéndolo fatal, sin conocer el tema a fondo y dejándome llevar por mis prejuicios, que son muchos y variados.

Conducido de nuevo por el método ensayo-error, decidí reunirme con los que quisieran hacerlo para explicarme su punto de vista. Y de pronto descubrí que había muchos puntos en común. Nadie estaba a favor del 'todo gratis', estaban de acuerdo en reconocer los derechos (y obligaciones) del autor frente a su obra, y a todos les parecía correcto buscar una manera ágil y eficaz de hacerlo. Yo, por mi parte, reconocí que el modelo de mercado necesitaba ser ampliado y corregido, que la oferta legal no era suficiente, y que compartir archivos con libertad era algo inamovible y deseado por todos. Conocí a David Bravo, a Julio Alonso, a Josep Rover, a Francisco George del Partido Pirata, a David Maeztu, hablé con Enrique Dans, y muchísimos más, por Twitter.

Teniendo posturas absolutamente divergentes, el diálogo era fluido y sobre todo, constante. Soy un tipo con el genio fácil y dado a la respuesta rápida y poco meditada. Esta gente me dio una lección. Es cómodo hablar con los que te siguen la corriente: te reafirmas en tus ideas, te sientes parte de un grupo, protegido, frente al resto de locos que se equivocan. Por vez primera, aprendí que dialogar con personas que te llevan la contraria es mucho más interesante. Puede resultar incómodo al principio, sobre todo si eres soberbio, como yo. Pero cuando aprendes a encajar, la cosa fluye, y las ideas entran. En este país cambiar de opinión es el mayor de los pecados. Creo que tenemos instalado el chip de la intransigencia desde hace tiempo. Hablé de ello en mi última película. La única manera de arrancárnoslo es mirar a la cara a la gente y decir lo que piensas con el convencimiento de que puede no ser cierto, que puedes estar diciendo o haciendo una tontería. No voy a dejar de discutir, pero francamente, prefiero hacerlo como director que como presidente. Lo coherente es dejarlo. Acabaré lo que he empezado, eso sí, no quiero decepcionar a los compañeros de profesión, y prometo no empañar la ceremonia con este asunto. Quiero que sea la fiesta que todos esperamos. El debate continuará, pero en un lugar adecuado. Después de la gala, dimito como presidente. Seguiré siendo miembro de la Academia, discutiendo y metiendo la pata como siempre, pero como director de cine, que es lo mío".

24 ene 2011

La sed de España

El Mundo, ABC y La Razón | 24 de enero de 2011
Fuente | kiosko.net

Arranca la semana con la inevitable resaca de la convención sevillana del Partido Popular, y, por consiguiente, conviene echar un vistazo a la prensa diestra para tomar la temperatura a los palmeros peperos en este periodo preelectoral, en el que hoy nos dejaremos guiar por el gran José María Izquierdo, que comienza echando mano de la memoria -qué manía- el viaje:

"Éxtasis marianista' titula hoy uno de los comentaristas habituales de La Razón, confundido entre el seudónimo Cefas. Y sí, es verdad, hay auténtico fervor ante el líder del PP, estrella que guía los pasos de la derecha en su reconquista de La Moncloa, símbolo de ese poder que nunca debió perder y que les fue arrebatado con malar artes y muchos muertos, al decir de varios de nuestros cornetas. La Convención del PP de Sevilla ha conseguido reunir en el mismo redil a los seguidores de siempre y a los que nunca lo fueron. Aquellos que en su día, la jornada que siguió a las elecciones de 2004 y 2008, echaban pestes de Rajoy y trajinaron por arriba y por abajo para entronizar a Esperanza Aguirre, hoy morigeran sus desencuentros y se suman -más o menos a regañadientes- a las loas al gran Mariano, oh, tú, líder excelso, llévanos a la tierra prometida. (Con Aznar vigilante desde su galaxia, por supuesto). La mesa de ministro, incluso las de secretario de Estado y hasta de director general huelen de una manera especial y sus finos olfatos ya detectan los aromas: hummmm, qué rico, dicen. Los interesados con mala memoria busquen las hemerotecas de los días 15 de marzo y siguientes, así como las del 10 de marzo y siguientes de 2008 de los diarios que más frecuentamos: El Mundo, ABC y La Razón. Ya verán qué risa y cuánto jolgorio. Por no decirles que recuerden las cosas que gritaba en la Cope, entonces estaba a sueldo de los señores obispos, Federico Jiménez Losantos. Y conste que lo de gritar no es peyorativo. Es que grita".

23 ene 2011

El PP quiere ciudadanos ciegos y sordos


David Santos Holguín es un popular bloguero cacereño que desde sus Trece Rosas Rojas ofrece su "otro punto de vista" sobre los asuntos más variados de la actualidad. Su fuerte implicación política y social le lleva a vigilar de cerca la actuación de nuestros representantes públicos, como la semana pasada, cuando se encontraba grabando un pleno del ayuntamiento de su ciudad sin mayores inconvenientes hasta que se acercó hacia él un edil del Partido Popular de Cáceres para pedirle, haciendo gala de sus malos modales, que dejara de grabar: un ataque a varios derechos fundamentales de los ciudadanos por parte de un cargo público sobre el que David reflexionaba así:

"Nueva política para nuevos tiempos. Nadie debería temer a la información, al conocimiento, porque todo se puede rebatir, discutir y argumentar con hechos, situaciones o posicionamientos de una forma o de otra, pero nunca llegar a situaciones extremas que nos hagan perder la compostura primero como personas y segundo como personas que queremos defender un interés público. Podremos estar equivocados, confundidos o acertados en los planteamientos, pero ante todo el respeto debe primar en cualquier circunstancia de la vida.

Una simple cámara no puede provocar enfrentamientos. Un simple argumento no puede llegar a un zarandeo. Una situación cotidiana amparada en la libertad expresión no puede provocar iras e incontinencias verbales prohibitorias de un derecho que ampara la Constitución y las restantes leyes como es el filmar o grabar a personajes públicos en lugares públicos, máxime si se trata de instituciones. El reciclaje de mentalidades es fundamental, pero que nadie malinterprete mis palabras; hablo de reciclaje mental, no de carné de identidad".

20 ene 2011

Izquierdo desarma a la derecha (mediática)

Fotomontaje de Federico Jiménez Losantos por Tomás Ondarra

José María Izquierdo (Madrid, 1946) fue redactor jefe de Diario 16, subdirector de Informaciones y corresponsal de EFE en La Habana. En 1983 se incorporó a El País como jefe de Edición, donde fue redactor jefe y subdirector. En 1989 emigró como director a los Servicios Informativos de Canal+. En 1995 volvió a El País como director adjunto. Desde septiembre de 2005 hasta noviembre de 2009 fue director de los Informativos de Cuatro y de CNN+, a los que se llevó de la mano a Iñaki Gabilondo. Desde hace casi un año, mantiene un blog diario -'El ojo izquierdo'- en el que, cual catavenenos, analiza la prensa del día antes de servirla a los señores lectores.

Como derivación de esa tarea rutinaria nació una serie de artículos veraniegos, agrupada bajo el título general de 'Los jinetes del Apocalipsis', en la que sacaba los colores a cinco de los adalides del 'nuevo periodismo español'. Ahora acaba de publicar un libro, Los cornetas del Apocalipsis, en el que amplía la nómina de los ínclitos plumillas hasta diez. Así lo explica el propio autor: "Nacen estos cornetas del Apocalipsis como una ampliación de aquellos jinetes que publicó El País en los cinco domingos de agosto de 2010. Entonces fueron Alfonso Ussía, César Vidal, Carlos Dávila y Pío Moa. A estos cuatro jinetes se les sumaba Federico Jiménez Losantos, en su papel de ángel que les encauza y empuja. Ya decía entonces que no estaban todos los que eran, aunque todos los que estaban, eran. Así que decidí doblarles, y de los cinco jinetes vienen los diez cornetas. A los ya conocidos, aquí ampliados y más comentados, agregamos a Hermann Tertsch, Juan Manuel de Prada, Fernando Sánchez Dragó, Antonio Burgos e Isabel San Sebastián. Que nadie piense que ya completamos la lista: quedan decenas en la reserva, igual de fieros, igual de vociferantes.

Es sabido que las trompetas del Apocalipsis son siete, siguiendo la estructura septenaria del Libro sagrado. Pero dada la categoría de los músicos aquí recogidos, me ha parecido exagerado adjudicarles la nobleza de la trompeta, y he preferido dejarlos en modestos cornetas, instrumento de registros suficientes para la banda, con sus tambores y el mucho ruido, pero exiguos para la orquesta y la complejidad de sus armonías. Por tal motivo, he tenido que emplear un número mayor de instrumentistas para equiparar el volumen de sonido de las siete trompetas. Me he alargado pues hasta diez cornetas, número muy convencional, pero reconocible por todos como suficiente para una recopilación.

Es imposible no hablar de estos publicistas y obviar el movimiento del Tea Party norteamericano. Porque hay similitudes, claro, que algunos de ellos se trajeron las enseñanzas bien aprendidas de sus viajes a Estados Unidos. Como las hay entre la utilización que de este movimiento ultraconservador hacen los republicanos y cómo aquí, con hipócrita gesto de ofendidos, aprovecha su sustancia el Partido Popular. No me mezclo pero cómo me sirvo de su munición, parecen decir. Pero el movimiento español ha elegido la vía de la más vergonzante ramplonería a la de la sutileza. La fusión de las proclamas neoliberales con sangre de toro, los zarajos y los carajillos conforman una olla podrida de difícil digestión intelectual".

Cuando apareció su blog en febrero de 2010, los de la acera (periodística) de enfrente le desacreditaron como analista de prensa, y desde entonces no han parado de insultarle. Para notar la diferencia entre los unos y el otro basta acudir al propio blog, donde el pasado lunes se lamentaba: "Me he descubierto en una entrevista en prensa que me han hecho con motivo de la presentación del libro llamando 'animal de bellotas' a uno de los cornetas. Y no me he gustado nada. Seguro que lo dije, que a nadie quiero culpar, pero desde aquí pido toda clase de disculpas al aludido. Evito los insultos y me molesta reconocerme en ese grosero personaje. Qué le vamos a hacer. Lo lamento".

Jose María Izquierdo retratado por Uly Martín
Fuente | El País

18 ene 2011

¿No son todos iguales? (y II)


Te contaba ayer, aquí mismo, la gracieta que se gastó el president Camps con un periodista de Público la semana pasada, y te mostraba el vídeo en el que el mandamás valenciano despreciaba las preguntas del redactor. Pero faltaba la continuación de la mofa, la parte en la que el gracioso político se echa unas risas con un par de colegas -del PSOE y de CiU- demostrando la (escasa) catadura moral de nuestra clase dirigente.

Así lo cuenta hoy el diario afectado: "Camps no sólo no da ruedas de prensa, sino que, cuando las da, se mofa de los periodistas. En el acto del pasado miércoles no respondió al corresponsal de Público en Bruselas, que le preguntó por la posible apertura del juício en el caso del presunto cohecho de los trajes y por la exclusión de Francisco Álvarez Cascos del PP de Asturias. En su lugar, empleó cinco minutos en responder sobre un tema por el que no había sido preguntado.

Pero un micrófono abierto reveló las verdaderas intenciones de Camps, como informó este domingo este diario. En la grabación, que Público.es te ofrece ahora en exclusiva, queda recogido cómo el president de la Generalitat asegura que los periodistas le dan votos y que 'dos terceras partes del parlamento valenciano van a ser del PP' en las próximas elecciones autonómicas. A su derecha, el director general de Transporte Terrestre del Ministerio de Fomento, Manel Villalante, militante socialista y nombrado para ese cargo por José Blanco hace tan solo un mes. A su izquierda, el conseller catalán de Territori i Sostenibilitat, Lluís Recoder. Ambos se muestran muy comprensivos con el president, alabando su ingenio y sorprendiéndose por las preguntas 'de muy mal gusto' del periodista de Público, según Villalante".

16 ene 2011

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Fuente | Hoy

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