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19 feb 2011

Espada, Cercas y el burdel


Las agarradas -negro sobre blanco, naturalmente- entre Arcadi Espada y Javier Cercas -maestros ambos para mí, cada uno en lo suyo- en torno a la delgada línea roja que separa periodismo y literatura, ficción y realidad en la narrativa (pseudo)periodística contemporánea -relatos reales me parece que lo llaman- son bien conocidas por los amantes de las letras españolas -en cualquiera de sus manifestaciones-. Sucede que esta semana la cosa ha llegado a las manos -es un decir- por culpa de una columna publicada por el primero en El Mundo el pasado día 15. El escrito ha hecho correr ya ríos de tinta -y de sangre mediática, claro- pese a su corta vida, y ha permitido a Espada llevarse el 'gato al agua' -de momento- en un duelo de (afiladas) plumas al que nadie puesto aún el 'the end'. Sirva como consuelo, entre tanto, la síntesis del asunto que publicaba antes de ayer el animador del cotarro en su diario:

"Tenía un hombre que días antes, y a propósito de una columna mía, había escrito una carta a este periódico cuyo único argumento era llamarme mentecato, haciendo uso del lenguaje recto. Y un hombre que, sobre todo, había escrito en el diario El País un artículo con una serie de proposiciones entre las que destacaba, justo al comienzo, esta frase de Hitler como paradójico (y potente) argumento de autoridad: 'Exigimos una campaña legal contra quienes propagan mentiras políticas deliberadas y las diseminan a través de la prensa'.

Luego venía su pasmoso corolario lógico: '¿Quién escribió eso? Adolf Hitler, en 1920. ¿Qué significa eso? Significa, al menos, que hay que desconfiar de los cruzados contra el embuste, porque el énfasis en la verdad delata casi siempre al mentiroso'.

Y luego: 'El mejor lugar donde asediar la verdad factual del presente es el periódico. ¿Quiere esto decir que hay que exigir que todo lo que se cuenta en el periódico responde a la verdad de los hechos? A mi juicio, no'.

Y luego: 'Se dirá que todo esto atañe solo a una parte del periódico, a esas secciones donde, como en las columnas o en los artículos de opinión, son admisibles ciertas licencias, y no al resto, donde lo que debe imperar es la verdad factual; es cierto, pero añado una reflexión a esa certeza. Si aceptamos que la historia es, como dice Raymond Carr, un ensayo de comprensión imaginativa del pasado, quizá debamos aceptar también que el periodismo es un ensayo de comprensión imaginativa del presente. La palabra clave es imaginativa'.

Y luego. Y luego.

Eran sus absurdas excrecencias de siempre. Pensé que merecía una lección y que iba a dársela. La lección consistiría en aplicar sus premisas a un caso concreto. A una ficción concreta. Me iba a tomar con él alguna licencia, como tan graciosamente las llama. Era inevitable que sufriera alguna molestia, que en cualquier caso sería ligera y breve. Mucho más ligera, en cualquier caso, que las que habían sufrido en su mismo periódico algunas de las víctimas de sus modelos. Las de Juan José Millás, el primero. Y no, desde luego, por lo que se refiere a sus cuentos industriales tipo, para seguir a Cercas en su paráfrasis, 'abre la nevera y se encuentra dentro a su madre enana, con un cubata de Bacardí en una mano y un porro en la otra'. Nada de eso. Algo aún más aéreo. Cuando observando una foto de Rajoy con amigos Millás sentenciaba que la distancia de seguridad que guardaban se debía probablemente a la halitosis. Un cálido ejemplo de ficción con nombres propios. (El País Semanal, 31 de agosto de 2008) O cuando su maestro, Francisco Rico Manrique, se instalaba en el ambigú y en la posdata de un suelto sobre el fumar declaraba que no había fumado nunca un pitillo (El País, 11 de enero de 2011) mintiendo sobre su condición largamente nicotina para que al menos uno de sus argumentos sobreviviera. (Sin embargo, lo mejor de Rico sucedió a los pocos días cuando preguntado por la Defensora del Lector sacó el pitillo Rimbaud, le pidió fuego a la sorprendida e hizo la primera voluta: 'J’est un autre'. Lástima que luego cayera en una impropia 'nota de color', aunque algo de vulgaridad le va bien al talento). O qué decir, en fin, de uno de sus héroes antepasados, el fotógrafo Javier Bauluz, cuando adjudicó toda la indiferencia de Occidente ante la desdicha a una inerme pareja de bañistas cazada en la cercanía -trucada- de un cadáver.

En todos esos casos, y en decenas que podían añadirse, esas ficciones, al igual que la mía, fueron creídas por mucha gente. Y habían causado daños. A Rajoy. A su mujer, porque la halitosis, incluso imaginaria, es uno de los motivos femeninos más aducidos para evitar las relaciones sexuales. A los lectores de Francisco Rico, de cuya confianza había abusado el académico. Y, desde luego, también a la pareja de bañistas estigmatizada por el fotógrafo Bauluz a causa de su falsa, pero manifiesta, falta de piedad. Por lo tanto me preocupaban las molestias que pudiera causarle a Cercas. Aunque menos, francamente, que las que yo mismo iba a causarme. Para empezar, iba a hacer de Cercas. Iba a seguir sus consejos y a fabricar una verdad moral a partir de una mentira fáctica, como con tanta insistencia, y sin quitarme un ojo de encima durante todas las horas de todos estos años, había tratado de inculcarme. La fabricación sólo podía hacerse en las páginas de un periódico. Sólo en el periódico se puede mentir. Que Ana Karenina se tire al tren no es mentira ni verdad. Que Javier Cercas estuviese en un lupanar, de Arganzuela, la madrugada del domingo es mentira y de la buena. Sabía, ciertamente, que yo no iba a salir sin daños del empeño. El primero es la seguridad de que iban a llamarme, y con toda razón, Cercas. Inmediatamente después, la arremetida del populacho cibernético, cuyo nivel de instrucción es ya inversamente proporcional a su capacidad de publicación. Luego había también el peligro de que me gustara. Y one more thing. Un peligro con el que yo entonces no contaba, que un lector muy sutil de mi blog describía en un comentario y que al cabo ha sido para mí el daño mayor, aunque instructivo.

Hay que dar un rodeo para explicarlo. Mi columna quería reproducir de Cercas hasta su enrollada untuosidad. Cuando releo esta frase que yo habré escrito, y ya para siempre: 'Sobre todo, porque el caso no refleja más que nuestra identidad de inofensivos soldados, al fin y al cabo sólo interesados en las maniobras de la retórica, el estilo y la verdad' me da un repeluco y hasta he de ir corriendo a lavarme. Pero es que toda la columna es una muestra elemental, casi grosera, del abrazo del oso. Algo muy de Cercas: sólo cabe leer la flatulenta crónica que dedicó en El País Semanal (8 de marzo de 2009) a nuestro casual y educado encuentro en un aeropuerto. La inexorable inmoralidad del abrazo del oso la explica bien este párrafo de la revista de prensa de Libertad Digital (15 de febrero): 'Pero la columna más informativa del día es la de Arcadi Espada en El Mundo, que le echa una mano al cuello a Javier Cercas. ¿Se habían enterado de que al columnista de El País le detuvieron el otro día en una redada contra la 'explotación sexual' en un burdel de Arganzuela? Pues ya lo saben. Le pusieron enseguida en libertad, que conste. 'No es ni lógico ni justo ni tolerable que su nombre fuera citado al día siguiente en uno de esos siniestros programas televisivos que se llevan el gato del periodismo al agua, pero sólo para escaldarlo', se indigna Espada. Y le envía un 'fraternal abrazo a la víctima Cercas'. Otro desde aquí, Javier, y dale las gracias a Arcadi. Si no es por su publicidad a lo mejor nunca nos habríamos enterado'. Leyendo esto, y la infinidad de comentarios posteriores, supe que había muchas personas que me creían capaces de escribir un texto así. Es decir, un texto que con la excusa de la solidaridad y la mano tendida fuera capaz de dar eco múltiple a la vida privada de Cercas. Estimable lección: muchos más lectores de los que creía piensan que soy capaz de una villanía semejante. Está bien saberlo.

En la información que publicaba ayer el diario El País (donde por cierto había un suelto de Lluís Bassets, su director adjunto, del que me ocuparé con atento detalle en 'Un lupanar en Arganzuela', blog) Cercas considera que yo le he calumniado. Ojalá sea una muestra, aunque oblicua, de que la edad pueril ha terminado y que el propósito moral de mi columna ha empezado a hacer efecto. Pero la precisión aún no es su fuerte. Yo no le he acusado falsamente de ningún delito. Como máximo le he llamado (¡pero falsamente!) 'putero'. Y creo que ni siquiera. 'Cercas, que eres más puta que las gallinas', eso es más bien lo que le llevo llamándole desde hace tiempo, aunque sin utilizar el recto. Poner a alguien en un burdel no es un delito. ¡Ah, tiempos en los que hay que abrirse paso a través de los grititos! El propio Cercas ha dado alegre publicidad a una de sus visitas. 'Hijos de la chingada, denle todos la bienvenida a Javier Cercas, que recién aterriza en Tijuana. Pinche güey: qué pronto encontró Las Adelitas'. Entonces las prostitutas y los asesinos y los narcos de Las Adelitas me dan la bienvenida al paraíso con un grito unánime, y mientras me siento de golpe el hombre más honrado de la tierra, consciente de que por fin he llegado al sitio donde siempre había querido estar, porque siempre lo había buscado sin saber que estaba buscándolo, pienso que Tijuana es una playa tan infinitamente triste como una herida (...)', escribía un apasionado Cercas después de haber estado en el burdel Las Adelitas, de Tijuana (El País Semanal 17 de agosto de 2003). A ver si el problema va a ser Arganzuela.

En las mismas declaraciones Cercas insinúa que irá al juez. Deduzco que a lloriquear como un pobre faction lo que no supo ganar en la fiction. Oh, dios santo, si fuera al juez...! Y, oh dios, si ganara... ¡Y la jurisprudencia que crearía! Mi amigo Mercutio lo decía muy finamente donde Jabois. Haga lo que haga, jaque mate. Yo soy de dominó y lo veo más bien como un seis doble ahorcado. En cualquier caso siempre será mejor el juez. Porque la alternativa que expresa con su pompa en El País es nada más y nada menos que la del 'pronunciamiento público'. Y lo que hace después con los pronunciamientos: la anatomía del instante. Para temblar.

Bien. Lo he hecho. Crucé la raya y he vuelto. Es un lugar fácil y da un poco de asco. Como un burdel. Sólo ahora comprendo de verdad los nervios permanentes de Cercas. El peso que lleva. Mal oficio".

De quitarse el sombrero ¿convendrás conmigo?

10 feb 2011

Esto va a cambiar... O no

Fuente | The Guardian

Transitando del pesimismo al (razonable) optimismo, Rosa María Artal barrunta hoy en su blog que "esto va cambiar". ¿Indicios? La prensa británica responde a la pregunta '¿Quién manda? ¿Políticos o banqueros?':

"La pregunta viene formulada en el editorial del diario británico The Guardian, uno de los grandes periódicos del mundo. Y, como se espera de un honesto creador de opinión, aporta datos y respuestas. Andan los ingleses a vueltas con un contrato que su ministro de Hacienda -el conservador George Osborne- ha suscrito con los grandes bancos. Le llaman Proyecto Merlin (el mago, qué casualidad). Y dice The Guardian que esa solución 'es en realidad una creación de los banqueros, no de los políticos'. O que fue negociado por el ex jefe del banco Barclays, John Varley. O que es muy grato a los banqueros. ¡Un periódico, con su papel, con su web, en su editorial, diciendo eso!

Alude el diario a que 'el contribuyente británico tuvo que salvar hace tres años un sistema financiero en su conjunto'... financiar a los bancos con cientos de miles de millones, y con las garantías y los préstamos que se mantienen hoy en día. Los banqueros británicos se encuentran todavía en funcionamiento gracias a los contribuyentes británicos: 'para decirlo crudamente, ellos (los bancos) nos deben, no al revés'.

The Guardian analiza al detalle el contrato que los bancos se han hecho a su medida pero que ha suscrito el gobierno, y asegura que ni dará créditos ni dinamizará a las empresas. 'No hay manera de cumplir ese objetivo'. 'Esto es poco más que una carta blanca a los bancos para seguir comportándose exactamente como son en la actualidad'.

Nos cuenta que ayer en el Parlamento británico, conservadores y laboristas se tiraron los tiestos a la cabeza... para decidir cuál de los dos 'había sido más débil contra los bancos'. Un inciso ¿Os imagináis ese debate en el Congreso español?

Con lágrimas en los ojos casi ya, leo la conclusión:

'La verdad es que Gordon Brown y David Cameron han fracasado para mantener en pie los intereses públicos. Menos de tres años después de la peor crisis financiera de nuestra vida, los ministros de todas las tendencias se han limitado a dejar que los banqueros vuelvan a la normalidad'.

Esto, como digo, lo publica un gran diario en su editorial, no un medio marginal. Después de tres años de atropellos continuados y en crescendo, un periódico empieza a hablar claro a sus lectores. No hay que desesperarse, nos van a informar, solo que lo hacen con un poquito de retraso.

El mismo largo tiempo que el FMI ha invertido en denunciar que ese poderoso organismo no vio la crisis ni de lejos y que la tropelía fue perpetrada por el español Rodrigo Rato, que se plegaba a los intereses de EEUU, llenó de insidias, censuras y desorganización al ente o defendió con ahínco la política neoliberal de Islandia que terminaría por sumir al país en la bancarrota. Rodrigo Rato, el gran economista, laureado autor de la burbuja inmobiliaria española, y hoy presidente de Caja Madrid.

Os confieso que hay días en los que me dan ganas de tirar la toalla. El sistema está tan guarnecido que no parecía haber forma humana de encontrar una rendija para regenerarlo. Es un bloqueo pétreo que te devuelve dolor cuando pretendes llamar a su puerta. Pero estos tímidos signos que anoto igual suponen un cambio de tendencia.

El FMI admitirá que toda su política neoliberal ha sido un error y ha causado la crisis. Y rectificará. Gobiernos y países darán una patada en el trasero a bancos, mercados y agencias de calificación, a la UE podrida e inoperante y a Merkel, y pensarán en los intereses de los ciudadanos. ¡Y los grandes medios nos lo contarán! ¡A todos! Despertarán con realidades a la audiencia que con tanto tesón han entontecido. Dejarán de bailar alegrías ficticias en las pantallas, páginas y ondas para informar a la sociedad de lo que se le están haciendo. Y le dirán que tiene un reto.

[...] Tenemos un Cuarto Poder que se libera de sus lastres. Siguiendo el ejemplo de The Guardian van a informar de la verdad y llamar al espíritu crítico. Con algo de retraso, bien es verdad. Igual para 2014, ó 15, ó 16, ya se enteran también los españoles que las políticas que defienden los Rato, Rajoy, Aguirre, Cospedal y su santa parentela, las que aplica con fruición también Zapatero y su corte posibilista ¡son un error! ¿Quién manda? ¿Políticos o banqueros? Banqueros. Pero esto va a cambiar".

1 feb 2011

Competitividad y justicia según Sostres

Fuente | Vaya Cosas!!!

Un individuo que advierte a quienes osan acceder a su blog que "Escribir es meterse en problemas" ha de tener muy clara su vocación de kamikaze juntaletras. Le ocurre, y en grado sumo, al ínclito Salvador Sostres, indisimulado arribista mediático -acogido generosamente por El Mundo- cuya lectura está desaconsejada por los facultativos, pero al que hoy le cedemos (gustosos) parte de nuestro espacio para que los (des)prevenidos sepan con quién se juegan su salud mental si deciden echarle un pulso (lector) a sus artículos:

"Éstas son las diez medidas que Rajoy no osa tomar y con las que saldríamos de inmediato de la crisis, logrando un país más competitivo y una sociedad más justa.

1) Nada gratis. Acabar con la idea de que el Estado tiene que pagarte la vida. Ni la sanidad ni la enseñanza ni nada. Que cada ciudadano tenga claro desde pequeño que todo va a tener que ganárselo con su esfuerzo y su talento. El Estado sólo intervendrá cuando alguien no esté claramente en condiciones de competir por algún tipo de tara física o mental. Y no lo hará a través del concepto de subvención, sino del de caridad. La igualdad de oportunidades es una entelequia que ni existe ni existirá jamás, que no está en la condición humana y no puede continuar funcionando como excusa para que unos pocos paguen lo de los demás.

2) Redes privadas de hospitales y colegios. El Estado no tiene que construir ni una cosa ni la otra haciendo competencia desleal a la iniciativa privada.

3) Acabar con las subvenciones. El Estado no tiene que subvencionar nada ni alterar la estimulante competición entre los ciudadanos libres.

4) Cierre de las televisiones públicas. Los empresarios de la comunicación son los que tienen que hacer televisiones, periódicos y radios; y no el Estado. Ni el Estado ni cualquier otra administración pública tienen que dar ningún tipo de subvención (véase medida tercera) a ningún diario: ni directa ni indirecta. La propaganda institucional es una estafa. Partidos políticos y sindicatos tienen que vivir de donaciones privadas o de las cuotas de sus militantes, y disolverse si no son rentables.

5) Libertad de horarios. El Estado no es nadie ni tiene que regular para nada los horarios que cada ciudadano libre tenga en su negocio. Cada bar o discoteca tiene que poder abrir hasta la hora que decida su propietario. Si los clientes hacen ruido al salir, que sean multados por la policía si realmente infringen alguna ley.

6) Abolición de los convenios. Empresario y patrón tienen que poder negociar bilateralmente, es decir, libremente, sin ningún tipo de coacción, su relación laboral. Si cualquiera de los dos no cumple con su parte, que el peso de la ley caiga sobre él.

7) Abolición de los comités de empresa. Acabar con este atraco al empresario que son los comités, con sus miembros, con sus liberados, y toda esta gente que hace cualquier cosa menos su trabajo.

8) Abolición del derecho de huelga. En un Estado repleto de garantías y con libertad para que cada cual pacte sus condiciones laborales, la huelga general es siempre un chantaje.

9) Igualdad ante la ley. Si somos iguales ante unas leyes, lo tenemos que ser ante todas ellas. Que cada ciudadano pague el mismo porcentaje de impuestos. Igualmente, los ricos continuarán pagando mucho más que los pobres.

10) Ponderación del voto. Todo el mundo tiene derecho a voto pero el valor de este voto tiene que estar ponderado por la aportación que el individuo hace al Estado (declaración de renta). Es justo y proporcional que quien más aporta, más decida; y sería muy beneficioso que aquellos que más éxito han tenido más pudieran iluminarnos, y que su opinión fuera mucho más importante que la de los que siempre han fracasado".

31 ene 2011

Gobernar por los pelos

Fuente | J. R. Mora

Que El Mundo está en precampaña electoral es evidente desde tiempo atrás, pero lo de los últimos días es de campeonato. Rendido (incondicionalmente) a los pies de Rajoy (y su popular partido), el diario de Pedro J. derrocha portadas y titulares en pos de la salvación inmediata de España. Lo que ocurre es que se maneja mal con las hipérboles y, al final, se le va la mano. Basta echar un vistazo al 'photoshópico' montaje del Magazine de ayer: cómo cambiarían las encuestas si Rubalcaba tuviera pelo y don Mariano no. Pero...

24 ene 2011

La sed de España

El Mundo, ABC y La Razón | 24 de enero de 2011
Fuente | kiosko.net

Arranca la semana con la inevitable resaca de la convención sevillana del Partido Popular, y, por consiguiente, conviene echar un vistazo a la prensa diestra para tomar la temperatura a los palmeros peperos en este periodo preelectoral, en el que hoy nos dejaremos guiar por el gran José María Izquierdo, que comienza echando mano de la memoria -qué manía- el viaje:

"Éxtasis marianista' titula hoy uno de los comentaristas habituales de La Razón, confundido entre el seudónimo Cefas. Y sí, es verdad, hay auténtico fervor ante el líder del PP, estrella que guía los pasos de la derecha en su reconquista de La Moncloa, símbolo de ese poder que nunca debió perder y que les fue arrebatado con malar artes y muchos muertos, al decir de varios de nuestros cornetas. La Convención del PP de Sevilla ha conseguido reunir en el mismo redil a los seguidores de siempre y a los que nunca lo fueron. Aquellos que en su día, la jornada que siguió a las elecciones de 2004 y 2008, echaban pestes de Rajoy y trajinaron por arriba y por abajo para entronizar a Esperanza Aguirre, hoy morigeran sus desencuentros y se suman -más o menos a regañadientes- a las loas al gran Mariano, oh, tú, líder excelso, llévanos a la tierra prometida. (Con Aznar vigilante desde su galaxia, por supuesto). La mesa de ministro, incluso las de secretario de Estado y hasta de director general huelen de una manera especial y sus finos olfatos ya detectan los aromas: hummmm, qué rico, dicen. Los interesados con mala memoria busquen las hemerotecas de los días 15 de marzo y siguientes, así como las del 10 de marzo y siguientes de 2008 de los diarios que más frecuentamos: El Mundo, ABC y La Razón. Ya verán qué risa y cuánto jolgorio. Por no decirles que recuerden las cosas que gritaba en la Cope, entonces estaba a sueldo de los señores obispos, Federico Jiménez Losantos. Y conste que lo de gritar no es peyorativo. Es que grita".

21 ene 2011

El calentamiento global tocó techo en 2010

Fuente | rtve.es

Contaba el otro día Martín Barreiro, uno de los hombres del Tiempo de RTVE, que "la temperatura superficial global de 2010 empata con 2005 como año más cálido desde que hay registros", según los investigadores del Instituto Goddard para los Estudios del Espacio de la NASA (GISS), y continuaba: "2010 se ha convertido en el año más cálido de la historia (junto con 2005) a pesar de haber tenido un evento La Niña muy fuerte.

Para prueba las devastadoras consecuencias: inundaciones en Australia y Sri Lanka.

Esta fase fría de la oscilación del sur, se caracteriza por un afloramiento de aguas profundas y frías del pacífico. Esto hace que en global el agua superficial esté más fría. A pesar de esto de forma global la temperatura media ha sido la más alta observada.

Es muy destacable también el hecho de que la temperatura global en esta pasada década ha subido lo mismo que en las dos décadas anteriores. Obviamente ha habido fluctuaciones anuales, años más fríos y más cálidos, pero en conjunto lo interesante y delicado es que la subida se está acelerando.

En resumen, se confirma pues que el calentamiento global sigue su camino inexorablemente y que cada vez lo hace más rápido.

Es en este punto cuando algunos de ustedes se estarán preguntando: ¿Calentamiento global? ¿Dónde? Si hemos tenido unos meses de nevadas, y frío intenso.

Efectivamente, de hecho lo peor se lo ha llevado el resto del continente europeo, con una ola de frío que parecía interminable. Temperaturas bajísimas y nevadas muy copiosas.

Pues bien, lo curioso del clima es que precisamente todo esto está relacionado. Los científicos más expertos en la materia creen que la disminución gradual del hielo del Ártico puede estar detrás de la entrada de aire frío sobre el continente europeo.

El hielo en el Ártico actúa como una tapa sobre el océano que tiene más calor que el ambiente, al desaparecer las temperaturas en la zona han subido. Regiones al noreste de Canadá han registrado temperaturas de hasta 18 grados más altas de lo normal para un diciembre cualquiera. Y esto puede haber desplazado esa masa de aire frío sobre nosotros".

"El calentamiento global sigue su camino inexorablemente", dice un experto con los datos en la mano -y en la red-. Salvo para el primo de Rajoy, claro.