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3 mar 2011

El estado de la nación (española)


El (insoportable pero indiscutible) estado de la nación (española), según José A. Pérez (Mi mesa cojea):

"Se reduce la velocidad máxima en España a 110 para, según el Gobierno, ahorrar en petróleo.

Varios partidos políticos y columnistas piden la privatización de las cadenas públicas por no ser rentables mientras el Ministerio de Cultura cofinancia producciones cinematográficas de cadenas privadas a fondo perdido.

Prisa confirma que su compra por parte de Liberty no implica nada. Luego cierra CNN+ y anuncia 2.500 despidos.

Zapatero apuesta por el carbón, la energía más contaminante que existe.

Sortu presenta los mismos estatutos que el PSOE. El ministro de Interior dice que pueden no ser democráticos y los remite a la Fiscalía.

La Ministra Garmendia dice que los científicos se van de España por motivos académicos y no económicos.

La revista Nature publica un editorial diciendo que el Gobierno de Zapatero "dirige a España a la edad de bronce".

Telefónica obtiene el mayor beneficio neto jamás logrado por una empresa española: 10.167 millones de euros.

Políticos imputados en tramas de corrupción confirman su mayoría en los sondeos.

Ángela Merkel abre las puertas alemanas a los ingenieros españoles.

Repsol anuncia que, en 2010, triplicó su beneficio.

España, por fin, consigue igualar su tasa de paro a la de Mozambique".

27 feb 2011

Buscando al buscador

Fuente | Google

El beneficio de la duda de la eficacia de Google como paradigma de la búsqueda de información en la red es negado, cada vez con mayor frecuencia, por los analistas de la cosa digital. Esta semana, la todopoderosa empresa que decide lo que debemos leer, ver y escuchar en internet ha apretado una vuelta más en la tuerca de su algoritmo para intentar acallar las críticas que le llueven de todos lados. Pere Rovira, director de Webanalytics.es, ve así el cambio:

"Google siempre ha dejado claro que su misión como empresa es 'organizar la información disponible en el mundo', ya sean artículos, libros, vídeos, noticias, etcétera. La herramienta más conocida de Google es su buscador (www.google.es), que en España utilizan aproximadamente más del 90% de las personas que realizan una búsqueda de información en Internet.

El principal activo del buscador de Google es el algoritmo que utiliza para ordenar los resultados de búsqueda. La principal característica de este algoritmo es que supuestamente no utiliza la opinión de seres humanos para determinar la importancia de un contenido determinado. El algoritmo se basa en una combinación de factores computables matemáticamente, como por ejemplo la cantidad de sitios web que enlazan a un contenido determinado. Cuantos más enlaces apuntan a un contenido, más importancia le otorga el algoritmo a dicho contenido.

Para una empresa, es fundamental que sus productos y servicios aparezcan en las primeras posiciones del buscador de Google. Esto es garantía de que muchas personas van a acceder a la página web de la empresa.

Precisamente por dicho motivo, algunas empresas intentan aprovecharse de la abrumadora popularidad de Google. Y lo hacen creando páginas web específicamente diseñadas para aparecer en las primeras posiciones de resultados para una búsqueda determinada. A lo largo de los años esto ha significado que para muchas búsquedas, el buscador de Google no ofrece un enlace a la página con el contenido más relevante, sino un enlace a la página mejor preparada para posicionarse. Este fenómeno es una amenaza para Google: si las empresas logran 'engañar' al algoritmo, el buscador dejará de ser útil para las personas.

Para responder a este problema y seguir manteniendo el liderazgo en la misión de 'organizar la información disponible en el mundo', Google anunció ayer una modificación sustancial de su algoritmo de búsqueda. No es el primer cambio, pero según muchos analistas del sector, es el cambio más significativo de los últimos años.

El nuevo algoritmo introduce criterios de calidad y originalidad del contenido. Es decir, para aparecer en primeras posiciones de resultados de búsqueda, no solo es importante haber sido referenciado por otros sitios web, sino ofrecer un contenido original y de calidad.

Este cambio puede suponer una revolución en el ámbito de la publicación de contenidos. Sitios web de medios de comunicación, por ejemplo, llevan ya tiempo quejándose de que sus contenidos originales aparecen por debajo de otros sitios web que directamente han copiado su contenido. Están en juego millones de lectores, es decir, millones de euros.

Como es habitual, Google no ha desvelado los nuevos criterios del algoritmo, limitándose a comentar que sus pruebas demuestran que tras el cambio, los resultados de búsqueda apuntan a contenidos originales y de mayor calidad.

Algunos analistas opinan que este cambio en el algoritmo supone que Google está aceptando, implícitamente, que su buscador es cada vez menos eficaz, menos útil para las personas. Incluso se apunta que el modelo de basar resultados de búsqueda en un algoritmo puede estar llegando a su fin, y modelos basados en recomendaciones directas de personas (el caso de Facebook o Twitter, por ejemplo) pueden destronar a Google de su reinado particular en la organización de la información.

El tiempo dirá quién tiene la razón. De momento, Google sigue siendo el líder, a mucha distancia de sus supuestos competidores. Durante cuánto tiempo podrá resistir el algoritmo es una pregunta clave para dibujar el futuro de Internet".

La vuelta del vinilo

Portada de Veneno | 1977
Fuente | lafonoteca

Montero Glez, que ha novelado recientemente la peripecia vital de Camarón en Pistola y cuchillo, alucina con el revitalizado consumo de discos de vinilo. De paso, defiende que el futuro de la industria musical española pasa por la recuperación de su esencia, apartada durante décadas por la influencia anglosajona:

"Karl Marx vino a contarnos lo que sucede cuando la mercancía toma vida propia y el ser humano se convierte en esclavo de las cosas. Cuando no hay vuelta atrás y acaba sumergido en una fábula gótica, irrespirable, donde las cosas camelan hasta la dependencia.

Sin duda alguna, 'El carácter fetichista de la mercancía y su secreto' es el apartado más literario de El Capital de Karl Marx, uno de los libros menos leídos del mundo y una referencia para nuestro tiempo que corre a la velocidad de Internet, barriendo con su vuelo los cacharritos donde escuchábamos música. Visto desde aquí, la recuperación de los discos en vinilo se antoja fantasmagórica. Como si la peña que ahora compra un 'long play' fuera lo más parecido a una pandilla de espiritistas alrededor de una güija que se mueve a 33 revoluciones por minuto. Es curioso que se reediten viejos vinilos cuando la comodidad arrinconó al tocata, cuando ya no hay que levantarse a cambiar la otra cara del disco y donde el único espacio a temer es el de la memoria de la computadora.

Pero más curioso resulta comprobar cómo, vinilos que en su día no fueron valorados, ahora se ponen a la venta y se agotan igual que si fuera droga. El tacto, ese sentido que en la era digital tiende a atrofiarse, se despierta ante la mercancía y se pone a su disposición. Ver es creer pero tocar es mejor. Así ha sucedido con 'La leyenda del tiempo', de Camarón, el disco más importante que ha prensado la industria made in spain y lo más parecido al 'Sgt. Pepper's' pero en caliente. En su día no tuvo repercusión alguna. Hace nada que se reeditó en vinilo y al poco ya no quedaban existencias. La industria musical de nuestro país estuvo desatinada en su momento y prefirió apostar en otras timbas a melodías fáciles, ritmos binarios y asuntos tales que llevaron a las disqueras instaladas en España a determinarse como sucursales del extranjero. Nuestra música de origen, la más auténtica y por lo mismo la más exportable, fue relegada al 'ghetto' de donde salió, a las casetas de feria y a las pistas de coches chocones. Pero no hay que asombrarse por la paradoja, ya nos avisó Marx: el sistema capitalista trae en sus contradicciones el germen de su propia destrucción. No toda la culpa la va a tener ahora la banda ancha, ni su vuelo de escoba que barre viejos soportes.

Como si fueran los restos fantasmas de un cataclismo, resurgen algunos de aquellos vinilos. El caso de 'La leyenda del tiempo' es el más señalado pero también está ese otro, de Veneno, con su cubierta original. La misma que retiraron de circulación por aparecer el nombre del grupo marcado sobre un 'placote' de 'jachís' al que no faltaba el detalle del papel plata. Tampoco podía faltar el disco pionero en lo que a fusión flamenca se refiere, un trabajo valiente grabado años antes de 'La leyenda del tiempo' y que marcaría rumbo. Se trata del 'Gypsy Rock' de Las Grecas. Guitarras ácidas, batería con el pellejo a punto, pulsaciones de bajo eléctrico, tiros de teclados y toda la cocina de la negritud en las percusiones. La memoria sentimental de las barriadas, la del 'lumpemproletariado' está escrita en cada uno de los surcos.

En resumidas cuentas, el cadáver de la industria discográfica que hoy cuelga en los campanarios, como fantasma que sólo espanta a los pájaros, es asunto que ya profetizó Karl Marx en sus escritos. Sólo hay que poner la música apropiada para darse cuenta de ello".

23 feb 2011

30 años x 23-F = 690 versiones

Fuente | rtve.es

Hoy se cumplen 30 años del (pen)último golpe de Estado contra nuestra democracia, el perpetrado el 23 de febrero de 1981. Los medios nacionales soportan estos días, a duras penas, el peso de las batallitas particulares, los enigmas amontonados, las versiones de los héroes y los villanos. Hojarasca. Resulta complicado expurgar el estercolero. De entre las toneladas de lugares comunes y argumentaciones extemporáneas, me quedo con lo que se puede ver, oír y leer en este post: la grabación original de los hechos, servida por rtve.es; el montaje sonoro elaborado por Ángeles Afuera e Iván Coca para la cadena SER; el montaje audiovisual confeccionado por elmundo.es; la 'novela gráfica' publicada por el Magazine de El Mundo el pasado domingo; la ochentera visión de El Jueves a modo de videojuego; y el (desmitificador) artículo de Raúl del Pozo en El Mundo, que dice así:

"Presumimos de tener muchos huevos cuando ya se han desvanecido aquellos que nos querían dar matarile. Nos montamos películas falsas con romances de valentía sobre nuestro pasado, no sólo por oportunismo o vergüenza, sino porque pensamos de manera diferente al momento en el que ocurrieron los hechos. La idealización del pasado, además de un mecanismo de defensa, forma parte de la memoria de la resaca, con vacíos y olvidos que rellenamos con fantasía. 'Intento no pensar en cosas pasadas porque si lo hago', escribe Borges, 'lo estaré haciendo sobre recuerdos'. Tal vez por eso evocamos y revivimos el 23-F como una hazaña cuando fue realmente un doblegamiento. Si repasamos los acontecimientos, nos duele la memoria, recordamos nuestras caras tan blancas como el yeso y sólo recuperamos el orgullo al recordar los millones de ciudadanos que se echaron a la calle a defender la democracia.

No es cosa de repasar los nombres de los valientes y cobardes como si aquello hubiera sido un western. Digamos simplemente, que en el golpe, antes del golpe y después del golpe los valientes fueron peor tratados que los prudentes. Los españoles no votaron, un año después, a los más intrépidos, sino a los más juiciosos.

Veremos cómo lo cuentan hoy. Estén atentos al televisor. Comprobarán cómo vuelven a la sede de la fechoría, que no llegó a ser el lugar del crimen por pura casualidad, para contar con juegos verbales, la charlotada como una hazaña. El Congreso de los Diputados es también el diván de la nación, un buen lugar para las evocaciones confabulatorias; los leones son de bronce y no hablarán, a pesar de ser los guardianes del templo de la palabra, al pie del pórtico, delante de las seis columnas de orden corintio. Si hablaran, confirmarían esa máxima a la que tanto apelan los autores de novelas de espías: un traidor, un agente secreto. Un traidor vale más que 100 valientes. Allí no hubo 100 héroes, ni siquiera 90, apenas tres o cuatro: Adolfo Suárez, Santiago Carrillo, Gutiérrez Mellado y alguno más. Tal vez se portaron con tanta audacia porque eran los más desesperados y asustados.

Aquella no fue la hazaña de Daniel ni la de Don Quijote cuando se quedó solo con una espada ante el león que abrió la boca y sacó dos palmos de lengua, lavándose con ella el rostro, antes de volver a la jaula. Yo estaba allí y no echo planas a nadie. En ningún momento pensé morir como un romano, pasé más miedo que en el dentista cuando me apuntaba con las manos temblorosas un cabo primero de la Guardia Civil de Tráfico.

Y así casi todos. Veremos y escucharemos cómo lo cuentan los padres de la Patria, cómo rememoran aquel esperpento cuando ya está en el desolladero".


Fuente | El Jueves

'Spartacus' llega a España

Fuente | YouTube Starz

Por fin se estrena en España 'Spartacus: sangre y arena', la serie que removió las entrañas de los telespectadores norteamericanos en 2010. La cita es hoy, en Cuatro, a las 22.30 h.

22 feb 2011

El burdel, Cercas y Espada

Arcadi Espada y Javier Cercas
Fuente | Letras Libres

El asunto del 'lupanar en Arganzuela' va camino de convertirse en el alimento más provechoso del panorama mediático español del modernísimo siglo XXI. Tras la apariencia de chisme cultureta se esconde una de las más sustanciosas lecciones periodísticas que ha deparado la profesión en los últimos tiempos. Por eso merece la pena seguir de cerca este duelo -en el que ambos contendientes esgrimen un arma tan (in)ofensiva como el teclado-; por eso me parece tan acertado el análisis que de él hace Daniel Gascón en el blog de la redacción de Letras Libres:

"Arcadi Espada y Javier Cercas mantienen desde hace años una polémica sobre la verdad periodística y literaria. En España no abunda ese tipo de controversias enriquecedoras que, cuando descienden lamentablemente de la teoría al insulto, recuerdan la frase de Woody Allen: “los intelectuales son como la Mafia: solo matan a los suyos”.

Hace unos días, Cercas escribió un artículo donde defendía a Francisco Rico, que había publicado un texto contra la ley del tabaco donde decía que no había fumado en su vida. Muchos lectores, que sabían que el filólogo es un hombre a un cigarrillo pegado, protestaron. Cercas les acusaba de no tener sentido del humor y defendía que “el periodismo es un ensayo de comprensión imaginativa del presente”, “no una mera acumulación de hechos sino una interpretación de los hechos”, y que no debemos exigir que todo lo que se cuenta en el periódico responda a la verdad de los hechos. El martes, Arcadi publicó una columna en El Mundo donde contaba que Cercas había sido detenido en una redada en un prostíbulo de Arganzuela. Algunos medios implicaban a Cercas en una trama de explotación de mujeres y Espada salía en su defensa.

Como ha explicado el propio Espada, lo que contaba la columna era falso: el periodista aplicaba los argumentos de Cercas al autor de Soldados de Salamina. Usaba con brillantez un procedimiento similar al que había empleado en un fragmento de Diarios:

'El célebre periodista español Mariano de Cavia mintió un siglo antes escribiendo un artículo donde narraba el incendio del Museo del Prado. Mucha gente lo creyó. Lo que Cavia quería, justamente, era evitar la posibilidad del incendio y convencer a las autoridades de la necesidad de mejorar la seguridad en el museo. Nunca sabremos si con ese artículo se evitó la quema del Prado y tamaña desgracia para la Humanidad. Pero sí sabemos que Alfonso Hueste-Medina, un anciano coleccionista de arte de Madrid, seguramente ya enfermo, murió de un infarto fulminante en su palacete de Serrano, seguramente después de llamar, horrorizado, a su criada y empezar a relatarle lo que contaba Cavia. No hay duda de que el Prado se quemó para él.

A la mañana siguiente

Ni Alfonso Hueste-Medina ni su historia son reales. Espero que hayan aprendido la lección'.

No creo que sea exacto decir que Espada 'ha lanzado un bulo' ni una calumnia, aunque el ejemplo que usa ha podido crearle más problemas a Cercas que otros a los que podría haber recurrido. En la disputa hay un elemento de antipatía personal, que también se ve en algunos de los que han criticado el correctivo de Espada. Pero, en todo caso, Cercas se equivocaba en su defensa de Francisco Rico. El periodista que introduce la ficción en un texto del periódico está violando su pacto con el lector. Ni siquiera tiene el mérito que supone obtener la suspensión del escepticismo, como en una novela, porque opera gracias a la credibilidad de los hechos reales y el lector asume de entrada que lo que le cuentan es cierto. Es un engaño. A diferencia del periodismo, la literatura no es verdad ni mentira, sino ficción, y sabemos que crea objetos y significados simbólicos, pero ese periodismo falaz o 'imaginativo' genera de forma fraudulenta significados simbólicos, que son muy peligrosos cuando no los identificamos como tales, y los genera, además, sobre objetos y personas de verdad. El propio Cercas, que hoy vuelve a escribir sobre el asunto, ha demostrado que entiende esa diferencia en otros textos. Su admirable libro sobre el 23-F, Anatomía de un instante, distingue claramente entre los hechos comprobados y la especulación. En términos pragmáticos, ese tipo de periodismo incumple como poco la máxima de calidad de Paul Grice. Eso perjudica a quien lo lee, al periódico y a menudo a un tercero. Y dinamita todo su discurso, porque la frontera entre realidad y ficción es el único lugar donde se cumple el principio homeopático: una sola gota de mentira contamina todo el contenido y desautoriza al emisor".

16 feb 2011

El día que comenzó la Guerra Civil

Fuente | Público

El historiador Josep Fontana relata hoy en Público el verdadero origen de la Guerra Civil española, que sitúa hace exactamente setenta y cinco años, jornada electoral en la (ya por entonces) península histérica:

"Precisar el momento en que quienes conspiraban contra la República española optaron por sublevarse para derrocarla es importante para entender mejor sus motivos. La mitología del 18 de julio, que pretendía que la guerra se había iniciado como una respuesta a los abusos cometidos por el Gobierno del Frente Popular, ponía el acento en el asesinato de Calvo Sotelo, el 13 de julio de 1936, para legitimar el levantamiento militar con este suceso.

Los orígenes de la revuelta, sin embargo, hay que ir a buscarlos cinco meses antes, al domingo 16 de febrero de 1936, cuando se realizaron elecciones generales en España. La jornada electoral fue tranquila, como reconocía ABC el lunes 17: 'Ha llovido copiosamente en la madrugada del domingo. Las calles aparecen encharcadas. Llovizna a la hora de abrirse los colegios y esto retrae un poco a los comodones. Luego cesa de llover, no hace mucho frío y el sol aparece a ratos. A diferencia de otras elecciones, la gente ha cargado desde mediodía. Contribuyó a ello que se propagaba por todo Madrid la noticia de que la tranquilidad era absoluta. Nada de lo que amenazaban los derrotistas tuvo confirmación. Ni huelga, ni agresiones, ni escándalos. Todo el mundo votó como quiso, con absoluta libertad. Señálase este importante detalle en honor de los españoles, porque lo mismo que en Madrid ocurrió en toda España'.

Algo más había ocurrido, sin embargo, que ABC no contaba. A las tres de la madrugada de la noche del 16 al 17, cuando las primeras noticias indicaban que podía producirse una victoria del Frente Popular, José María Gil-Robles, jefe de la CEDA, el principal de los partidos de la derecha, despertó al jefe del Gobierno, Manuel Portela Valladares, para decirle que la llegada al poder de la izquierda era peligrosa y que no había otra salida que la de que Portela siguiese al frente del Gobierno y proclamase una dictadura, para lo cual podía contar con la total adhesión de las derechas, 'así como de cuantos elementos representaban la estabilidad y el orden en el país'. En vista de que Portela se mostraba indeciso, Gil-Robles se puso en contacto con el general Franco, jefe del Estado Mayor, quien se puso de inmediato a conspirar por su cuenta.

Los planes de Franco incluían aprovechar su posición en el ministerio para ordenar a las regiones militares que declarasen el estado de guerra, y adueñarse del poder con un golpe militar en la capital. Según contó el propio Franco en un texto escrito en 1944: el lunes 17 de febrero 'convocó a aquellos generales que le habían expuesto en otras ocasiones su disgusto y necesidad de un movimiento para evitar que el Frente Popular se hiciese con el poder'. Contaba con los generales Goded y Del Pozo, y 'con otros dos jefes de unidades armadas de cuya incondicionalidad (sic) no dudaba'. Pero 'no tardaron estos generales en regresar de sus gestiones con la cabeza baja'. Los jefes de la guarnición de Madrid consideraban que la oficialidad no secundaría en frío un movimiento contra los poderes constituidos, si la Guardia Civil y los guardias de asalto no tomaban parte en él. Esta es la razón que explica que Franco hiciese todavía otro intento, tratando de convencer al general Pozas, inspector general de la Guardia Civil, para que se sumase a la sublevación.

El martes 18 de febrero Pozas acudió a ver a Portela para denunciarle 'que los generales Franco y Goded están dando instrucciones desde el Ministerio de la Guerra para que los militares declaren el estado de guerra y se apoderen del Gobierno'. Portela se mostró indignado, pero no hizo nada. Lo único que deseaba en aquellos momentos era abandonar el poder cuanto antes, de modo que decidió dimitir de inmediato, sin aguardar siquiera a que concluyera el escrutinio de los votos. Muchos gobernadores civiles hicieron lo mismo y las provincias quedaron sin autoridades, con la gente echándose a la calle.

Ante semejante vacío de poder los vencedores se vieron obligados a hacerse cargo del Gobierno de inmediato, de modo que el jueves 20 de febrero se celebró el primer consejo de ministros, en una difícil situación que Azaña describía con estas palabras: 'Continúan los alborotos en algunos puntos de Andalucía y Levante. En Valencia hay un lío tremendo por la sublevación de los presos de San Miguel de los Reyes. Han quemado parte del penal. Están revueltos los presos comunes y los políticos, que han caído como en rehenes de aquellos. En Alicante han quemado alguna iglesia. Esto me fastidia. La irritación de las gentes va a desfogarse en iglesias y conventos y resulta que el Gobierno republicano nace, como el 31, con chamusquinas. El resultado es deplorable. Parecen pagados por nuestros enemigos'.

En estas condiciones comenzó a gobernar el Frente Popular, mientras los militares que habían tratado de impedir que llegase al poder seguían preparándose para derribarlo cuanto antes. Lo que está claro es que el 17 de febrero de 1936, cuando Franco realizó su primer intento de sublevación militar, no había ocurrido todavía nada que lo justificase. La Guerra Civil española no se hizo ni contra los 'desmanes del Frente Popular', ni contra la inexistente 'amenaza' del comunismo, sino contra el programa de reformas de unos republicanos moderados que no amenazaban más que los privilegios injustos de unas clases dominantes que obstaculizaban el progreso del país".

"Telebasura tu puta madre"

Fuente | YouTube rtve

Un capítulo más de la (dolorosa) intrahistoria de Twitter ha sido escrito en los últimos días. Y así  lo ha descodificado un inmisericorde Javier Pérez de Albéniz en su blog:

"Telebasura tu puta madre, guapa', escribió Jordi González en esa ruleta rusa llamada Twitter. Y después, arrastró el ratón a la casilla 'Tweet' y apretó el botón izquierdo. Cagada. El bueno de Jordi respondió así, en caliente, a una twittera que había dicho lo que muchos pensamos: que Telecinco hace telebasura. Ese macarra, zafio y desproporcionado 'Telebasura tu puta madre, guapa' llegó, firmado por todo un presentador de televisión, a los 14.562 insensatos que siguen a González, gurú de la... telebasura.

Es evidente que Twitter lo carga el diablo. Lo fascinante no es ya la utilización precipitada, acalorada e irresponsable de las redes sociales, algo normal en un país de cotorras como el nuestro. Lo verdaderamente fascinante es lo mal que asume la gente las críticas, aunque sean razonables, argumentadas e incluso comedidas. Analicemos el caso de Jordi González...

Jordi no es catedrático de comunicación audiovisual, ni filósofo socrático, ni tan siquiera un intelectual de medio pelo. Jordi es presentador de 'La noria' y 'Más allá de la vida', dos ejemplos perfectos de cuán repugnante puede llegar a ser la televisión. Amarillos, manipuladores, groseros. Lo que cordialmente llamamos 'telebasura'. Gracias a estos  programas miserables Jordi tiene un sueldo espectacular, es conocido en toda España y su futuro dentro del mundo de la televisión comercial es inmenso. Jordi es una estrella, un triunfador, que lo tiene todo, excepto una cosa. Prestigio. Una pena, porque lo que Jordi valora con mayor intensidad en estos momentos, lo que desea por encima de todo lo demás, es precisamente eso. Prestigio.

Suele pasar. Una vez que las cuentas del banco están saneadas, que te piden autógrafos por la calle y te invitan en los restaurantes, lo importante es obtener cierto reconocimiento social. ¿Crear una ONG o una fundación? Cualquier cosa excepto que te relacionen con la tele cochambre. Las grandes estrellas de la televisión sensacionalista reniegan, bipolares ellas, de aquello que las ha hecho ricas y famosas. Y quieren, mecachis, algo que resulta incompatible con su trabajo. Prestigio. Ahí tienen a Javier Sardá, Jorge Javier Vázquez, Boris Izaguirre o a Ana Rosa Quintana, ejemplos perfectos de astros de la telebasura con ínfulas intelectuales. 'Soy una chica de barrio ilustrada', dice una Ana Rosa convencida de que 'el término telebasura es un insulto para los profesionales'.

La felicidad pasa por conformarnos con lo que tenemos. ¿Somos profesionales de la telebasura? Pues tan contentos. Asumamos nuestras miserias, levantemos la cabeza, disfrutemos del Audi y de los aplausos de regidor y, sobre todo, sintámonos orgullosos de haber conseguido tanto con tan poco. Esta es, no lo olvide, una sociedad grande, libre y sucia. 'Las cadenas privadas emiten lo que les sale de los... testículos', sentenció el pasado sábado en 'La noria'  un Jordi González crecido. Tiene toda la razón. La pena es que de los testículos sólo les salga... telebasura. Lo siento por sus egos, sedientos de prestigio".

15 feb 2011

La (improbable) venganza de la razón

Interviú | 14 de febrero de 2011
Fuente | Interviú

Si el mundo en que (mal)vivimos incluyera un mínimo de lógica en su funcionamiento interno, alguna(s) de la(s) doce 'venganzas de la razón' propuestas por Cristian Campos y divulgadas por Arcadi Espada tendrían cabida en él:

"1. Denegar cobertura sanitaria 'occidental y alopática' a todos los que defienden, practican o comercian con la homeopatía y las medicinas alternativas. Y también a los que se niegan a vacunar a sus hijos. Qué menos que un mínimo de coherencia intelectual. Con un poco de suerte, en apenas unas generaciones hemos erradicado el gen de la credulidad. ¡Hay tantas enfermedades interesantes que pueden fulminarte mucho antes de que llegues a la madurez sexual y tengas la oportunidad de transmitir ese absurdo gen!

2. Ahora que está de moda concienciar a los usuarios de la sanidad pública informándoles del coste de sus medicamentos, obligar en contrapartida a las administraciones a informar a todos los ciudadanos de la cantidad que se les arrebata mensualmente vía impuestos directos e indirectos. Y al final del año fiscal, un resumen desglosado de la magnitud global del latrocinio. Quizá cuando lo vean por escrito, algunos socialistas se vuelven partidarios del mucho menos sangrante diezmo medieval.

3. Detraer a todos los políticos partidarios de la limitación de los horarios comerciales un porcentaje de su sueldo idéntico al de las horas que los ciudadanos deben permanecer forzosamente sin trabajar. Es decir, un 60% aproximadamente. A los partidarios de que los comerciantes no puedan pintar sus persianas o colocar rótulos en la fachada de sus negocios o vender libremente los productos que deseen en vez de los que determina el funcionario de turno (una peculiaridad del estalinismo municipal y autonómico catalán), un billete de avión para la planificadísima Corea del Norte. Sólo ida.

4. Condenar a todas las mujeres que interpongan denuncias falsas a una pena igual, en su tramo superior, a la del delito denunciado. Y acabamos de una vez con las dudas sobre la falsedad o la realidad del mito. ¿Y por qué sólo a las mujeres? Porque al igual que ocurre en el caso del delito de maltrato, la denuncia falsa interpuesta por una mujer no puede considerarse el mismo delito que la denuncia falsa interpuesta por un hombre: ella se está aprovechando fraudulentamente de una posición de fuerza (santificada por la ley) de la que no disfruta el hombre, por lo que su delito es objetivamente más lesivo.

5. Obligar a los arquitectos del Patronato Municipal de la Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona [sustitúyase Barcelona por la ciudad que convenga a cada cual] a vivir, no ya 'en', sino 'cerca' de uno de sus repugnantes engendros de protección oficial. Con el objetivo evidente de que, al igual que el resto de los vecinos del barrio, también ellos puedan disfrutar a diario de los innumerables placeres estéticos de la escuela arquitectónica comunista albanesa en su versión barcelonesa.

6. Obligar a los perceptores de cualquier tipo de ayuda, prestación o subvención pública a devolverla. En cómodos plazos, sin intereses y cuando su situación financiera lo permita, pero que lo devuelvan. Con la excepción evidente de las prestaciones que, de acuerdo al sentido común, no pueden ser devueltas por el receptor (invalidez, minusvalías y jubilaciones). Porque el dinero público sí es de alguien: de aquel que ha trabajado para ganárselo.

7. Dejémonos de exquisiteces y reescribamos el artículo 1 de la Constitución tal que así: 'España se constituye en un Estado social y oclocrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la chupada de huevos, el despotismo funcionarial y el berlusconismo'.

8. Darle a la ministra Pajín una responsabilidad acorde a su capacidad real en el mercado libre para que se distraiga y deje de derramar su creatividad sobre la jeta de sus indefensos rehenes.

9. Obligar por ley a disolver el Parlamento y a convocar elecciones generales cada vez que el país supere determinadas líneas rojas: por ejemplo, la tasa de paro media europea (alrededor de un 10%; España supera el 20%) o la tasa media comunitaria de abandono escolar (alrededor de un 15%; España se sitúa aproximadamente en el 30%).

10. Obligar a todos los funcionarios españoles a aprenderse de memoria el libro Cómo escribir claro de Jordi Pérez Colomé. Y una vez que hayan aprendido a escribir claro, lograr que piensen claro adaptando y aplicando los diez principios del libro a la acción de gobierno. Por ejemplo: 'El ciudadano manda' o 'Si una ley parece innecesaria, seguro que lo es'.

11. Socializar todo lo socializable. ¿Por qué quedarse en el reparto igualitario de los frutos financieros del talento y la capacidad de trabajo? ¿Por qué no socializar también el fruto de otro tipo de características personales igual de innatas, intransferibles y caprichosas, como la belleza física o el gracejo? ¡Enmendémosle la plana a la genética! ¡Que los españoles más salerosos y bellos entre los bellos empiecen a transferir un porcentaje de sus novias a los tipejos más horrendos y desagradables de su comunidad de vecinos!

12. En el tema del aborto, o todos moros o todos cristianos. La propuesta: obligar a las mujeres a llevar adelante el embarazo no deseado si el padre accede a hacerse cargo del niño a partir de su nacimiento, a cambio de desligar a la madre de toda responsabilidad personal o financiera respecto a su hijo. Porque la horrible alternativa a esto es pensar que, oh virgen santa, hay mujeres que prefieren abortar antes que dejar que el padre se haga cargo del niño en solitario. En sentido contrario, permitir al padre desligarse de todo tipo de responsabilidad personal o financiera respecto al niño si la madre decide llevar adelante el embarazo en contra de su voluntad".

7 feb 2011

Las maravillas de la economía española

Fuente | ATTAC

Desconozco si lo ha hecho para demostrar que el desastre no es tan desostroso como otros lo pintan -es broma, amigo Cantinflaso para recordar que, pese al vislumbre de brotes verdes, el campo nacional todavía no pasa de rastrojo. El caso es que así le ha quedado a Nacho Escolar el retrato de la economía española actual, en el que hace hincapié en sus 'siete maravillas':

"Uno. España es el país de Europa con más paro: el 20,2% de la población activa, el doble de la media de la UE. Es una anormalidad absoluta dentro del primer mundo. Es una tasa de desempleo similar a la de Mozambique (21%), Sudán (19%) o Iraq (19%).

Dos. Antes de que llegase la crisis, España era el país con mayor porcentaje de contratos temporales de toda la UE; al igual que el actual paro, la temporalidad también doblaba la media europea.

Tres. España es el país con más billetes de 500 euros de toda la UE: uno de cada cuatro está aquí. El 65% del dinero que circula en España está en billetes de 500. Las cifras apenas han bajado tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y aún suman 52.244 millones de euros. Un altísimo porcentaje de este dinero no se declara y deja al año un fraude fiscal de unos 16.000 millones. Somos medalla de bronce en economía sumergida de toda la UE con una tasa cercana al 20% del PIB; sólo nos ganan Italia y Grecia.


Cinco. El salario medio en España es de 21.500 euros brutos anuales: la mitad que en Alemania, Holanda o Reino Unido. Es una media engañosa: el 63% de los españoles es mileurista o menos. España es uno de los países de la UE-15 con mayor desigualdad económica, sólo por detrás de Portugal. La tasa de pobreza es del 20,8%, también de las más altas de la UE.

Seis. España es el único país de entre los 30 más prósperos del mundo cuyo salario medio real no creció en los años buenos. Entre 1995 y 2005, el salario medio real de los españoles perdió un 4% de poder adquisitivo; entre 1999 y 2006, los beneficios empresariales crecieron un 73%.

Siete. España es el único lugar conocido donde los autónomos y pequeños y medianos empresarios que pagan por módulos declaran, de media, menos ingresos anuales que los trabajadores y los pensionistas".

4 feb 2011

El desastre de la música en España

Fuente | Rolling Stone

Me entero por Rolling Stone de cómo anda el negocio de la música en España. Y sí, va mal, aunque no sé si tanto por las (desesperanzadoras pero lógicas) cifras totales que presenta como por el retrato cultural que esbozan los gustos musicales de los españoles. En fin:

"Que el mercado discográfico ofrece cada año peores cifras no es noticia. Pero las últimas cantidades ponen los pelos de punta. En 2008 hubo siete discos que superaron los 100.000 ejemplares: El Canto del Loco, Miguel Bosé, Amy Winehouse, Serrat y Sabina, Manolo García, Estopa y Amaral. Dos años después, en 2010, sólo uno ha superado esa cifra: Sergio Dalma, con su disco 'Vía Dalma'.

Ni siquiera Serrat, con su disco homenaje al poeta Miguel Hernández, ha llegado a esa cifra a lo largo del año pasado: vendió 70.000 ejemplares. Alejandro Sanz, Dani Martin, Miguel Bosé, Justin Bieber, Joaquín Sabina, Estopa, Bisbal y Bustamente son los artistas que más vendieron en 2010.

Son los resultados ofrecidos por Promusicae, la entidad privada que representa a la industria musical española. Y confirman el desplome de la venta de discos en la pasada década. Desde 2001 el mercado del cd ha bajado un 80%. Un 21% sólo en 2010. Unas cifras que sitúan a España como líder mundial de descargas de canciones sin pagar derechos de autor. El estudio también habla de los 166 millones de euros que los españoles gastamos en música legal, 45 menos que el año anterior".

Política

Caín
Fuente | La Razón

3 feb 2011

La (triste) realidad del periodismo en España

Fuente | Insurgente

Ayer escribía José A. Pérez en su blog: "La clase política y periodística de este país se ha creído su propio cinismo, su propia demagogia, y ha contagiado su virus del miedo a los profesionales del entretenimiento que, a su vez, lo han contagiado a la opinión pública. La sociedad española está adormecida, cerebralmente muerta, cómoda con sus prejuicios posfranquistas, arrodillada ante sus iconos jesuitas, cautelosa por la demente imprevisibilidad de los groupies de Mahoma. Amordazada de pies y manos por la hipoteca, la gasolina y el pediatra de pago. Y nos piden respeto. Respeto por los judíos, por los árabes, por los católicos, por las mujeres y los niños, por los mendigos y los paralíticos, por los sordos, los zurdos, los vegetarianos, los homeópatas y los concejales corruptos. Respeto por los periodistas y los cineastas, por los jueces, los policías, los gordos y las anoréxicas. No digas, no hables, no opines nada diferente a lo que lees y escuchas. No te burles. No cuestiones. No pienses. Por los siglos de los siglos. Amén".

Hoy escribe Arcadi Espada en El Mundo: "La única especialización razonable del oficio es la especialización en el relato. Da igual que se trate de política o de fútbol: la especialización del periodista es contar. Para contar necesita las palabras de todos. O sea, no las palabras de los frailes ni de los políticos ni de los esteticistas. Las palabras de todos: un territorio inteligible y común. Los gremios, desde los cazadores de mariposas hasta los oncólogos, presionan cada vez con mayor impertinencia sobre ese terreno común. Que lo reserven para sus blogs monoparentales, ahora que pueden; pero el periódico no es la suma de todas las filias y fobias gremiales. El periódico es el lugar donde todas ellas desaparecen. Un espacio público".

Las muletas escogidas por uno y otro para apoyar sus respectivos discursos son muy distintas pero, para el caso, vienen a tener la misma altura -o bajura, según se mire-. Por concluir con unas palabras del propio Pérez: "Muy pocos quieren convertirse en el Jesucristo del periodismo español, el mártir de la opinión pública, violado y humillado por la comunidad bienpensante que dirige todos los medios de comunicación españoles [...]. Y esta imposición silenciosa igual sirve para los serios periodistas que para los serios humoristas. Basta comparar los más populares cómicos españoles con los ingleses y americanos para descubrir una España católica, apostólica y romana, mojigata y vulgar, aburrida y temerosa".

'La Gaceta': el enemigo en casa

La Gaceta | 3 de enero de 2011
Fuente | kiosko.net

Portada de las que hacen época en La Gaceta de hoy: todo por la patria, pero sin la patria; que la intereconomía tira más que la intraeconomía. Te dejo con el relato que hace del acontecimiento periodístico José María Izquierdo, que le tiene cogido el punto a las hazañas del diario de (la) derecha:

"¿Y La Gaceta? ¿Dice algo tan peculiar papelín? Claro que lo dice. Alto, pero no tan claro. Se lo transcribo y se lo muestro aquí cerquita: Cuatro viñetas como antetítulos: 'Líder de desempleo en la UE'; 'Jubilados sin pensiones y pensionistas sin futuro'; 'Una foto del pacto social que retrata a los sindicatos', y 'Un Ministerio del Interior que avisa a ETA de sus redadas'. Y titula así, en versión original con subtítulos: 'Frau Merkel, lassen sie sich von Zapatero nichts vormachen'. Que viene a decir 'Señora Merkel, que Zapatero no la engañe'. ¿Suficiente? Nanay del Carabay, que nos faltan dos sumarios, que hoy no acabamos nunca: 'La canciller alemana viaja a España para 'supervisar' sus órdenes en política económica', y 'Los socialistas esperan un 'aprobado raspado' a las reformas'. ¿Verdad que viven sin vivir en ustedes, desconociendo como desconocen, hasta que a continuación se lo desvele este su sacrificado bloguero, lo que escribe al efecto Carlos Dávila en su parte de guerra? Les quiero ver en posición de firmes, que llama el cornetín: 'Podría haber elegido otro día. La España que hoy ve Merkel está marcada por dos acontecimientos. El bochorno general ante el conocimiento de que nada menos que el jefe de la Seguridad Nacional esté implicado en un chivatazo a ETA, y el horror del país ante la nueva sangría del paro. Y a todo esto, a Zapatero le da igual: va a retratarse con los paniaguados agentes sociales y, según sus fieles, le va a decir a la canciller alemana que asuma el liderazgo de Europa. Este tío es un cachondo. Si tuviera la más mínima dignidad ante dos escándalos como los enunciados se habría vuelto a su casa, pero no: está, como Mubarak, pegado al sillón del poder. Yo no sé qué hace falta para que esta Nación maltratada plante cara a este personaje, pero sí sé algo: un año más meneando su gen destructivo y esto terminará como un erial".

Miedo, como siempre. Uno de los más recalcitrantes 'cornetas del apocalipsis' llama a la revolución pero olvida -o no- que, a diferencia de lo que ocurre con las dictaduras del mundo árabe, en España vivimos en democracia, por lo que, para acabar con un gobierno, hay dos vías: las elecciones o el golpe de estado. ¿Solo a mí me parece que el ínclito Dávila plantea lo segundo?