28 ene 2011

El 'fenómeno gin tonic'

Fuente | YouTube efe


"Preparar un gin tonic parece sencillo: ginebra, lima o limón, tónica, y hielo, pero de un tiempo a esta parte, también pepino, albahaca e incluso algas y plancton marino se han convertido en ingredientes de este clásico de la coctelería en una revolución que a los ortodoxos les pone los pelos de punta.

Para Javier de las Muelas, experto en coctelería y propietario de bares míticos como el Gimlet y el Dry Martini, el 'fenómeno gin tonic' tiene mucho que ver con 'la feminización en el beber, que ha hecho que los gin tonic sean mucho más suaves de contenido alcohólico, con 6 ó 7 centilitros de ginebra como mucho'.

'El riesgo está en que a veces se va a buscar más un huerto que un gin tonic, empezamos a añadirle componentes botánicos, ramitas de nosequé, de olivo, de lo otro, y lo que hace falta es mucho sentido común y recrearnos con otras fórmulas, pero respetemos el gin tonic', afirma a Efe De las Muelas".

Egipto: desenchufada y desenchufante

Fuente | Guerra eterna

Internet y las redes sociales están jugando un papel determinante en la oleada de revoluciones populares que se están sucediendo en Oriente Medio y sus alrededores. La prueba definitiva del miedo al medio por parte de los poderosos es que en Egipto las autoridades han cerrado el grifo comunicativo en la que creencia de que ahí se esconde su mayor enemigo. Todavía no son conscientes de que su gran enemigo es el pueblo eternamente maltratado, que ha dicho "basta"; y que, por mucho que los mandamases pretendan desconectar a su país del resto del mundo, quienes corren el riesgo de ser desconectados definitivamente del poder son ellos.

Fuente | twitpic

La belleza de Pixar

Nada de nada

Fuente | Público

"Tengo 35 años y podría ser peor. Podría tener 25, ó 20, y así entrar de cabeza en esa generación estafada a la que le han cambiado el derecho a una vivienda digna y un empleo estable por la Playstation III. Nos dieron gato por liebre, hiperespacio a cambio de espacio, y por eso no me extraña que la ley Sinde enfade más a los jóvenes que el recorte de las pensiones o la reforma laboral. Hemos asumido nuestro destino, hemos aceptado nuestro lugar.

En toda Europa, de norte a sur, se repite que los jóvenes de hoy pasarán a la historia como la primera generación que vivirá peor que la de sus padres desde la II Guerra Mundial. En Europa es un drama; en España es una tragedia nacional. ¿Mileuristas? Más quisieran. El 43% de los menores de 25 años en España ni trabaja ni estudia. Ni tiene nada ni aspira a nada. La nada de nada, la mierda al cuadrado, es el presente y el futuro para cuatro de cada diez.

Me van a perdonar que no celebre el exitoso consenso nacional pero, francamente, no tengo humor para brindar. Miro la mesa de aquellos que han pactado elevar poco a poco la jubilación a los 67 y ni uno solo de ellos, por edad, tendrá que trabajar tres años y medio más para retirarse a los 65 con toda su pensión. Pero no culpo a los sindicatos, podría haber sido mucho peor. Es preferible el acuerdo al decretazo; es bastante mejor también lo que han pactado que la propuesta inicial del Gobierno. En este país resignado y asustado, es dudoso que los sindicatos tuviesen margen para más. Pero perder por menos nunca es una victoria. Por mucho que se adorne, el pacto no deja de ser un importante recorte en la cuantía y la duración de las pensiones que pagarán los de siempre, los más débiles: esa misma generación que mañana no podrá jubilarse y hoy no puede trabajar".

Escribe Nacho Escolar. Tengo 34 años y (no sé si) podría ser (mucho) peor.

La condena

ABC | 28 de enero de 2011
Fuente | kiosko.net

Adiós a Paco Maestre

Paco Maestre en su último trabajo
Fuente | rtve.es

Ha muerto uno de mis más ilustres paisanos, el actor Paco Maestre, a quien disfruté con mayor provecho en el teatro que en el cine o la televisión y a quien recuerdo -fuera, memoria selectiva- en un par de ínfimos espectáculos en el Festival de Mérida, el certamen teatral de su (y mi) ciudad, en el que no seleccionó demasiado bien sus apariciones. Así relataba Rosana Torres en El País su despedida:

"El actor Paco Maestre ha fallecido en el Hospital Clínico de Madrid, donde fue ingresado hace unas horas, clínicamente muerto, tras sufrir un infarto de miocardio mientras grababa un capítulo de la serie 'Amar en tiempos revueltos', que se emite en TVE1 en las sobremesas.

Maestre era de esos grandes secundarios del cine y la televisión, y sobre todo el teatro (donde hizo más de un protagonista) que pertenecía a una generación de actores que venía a sustituir a los también geniales cómicos desaparecidos como Agustín González, Manuel Alexandre, Antonio Gamero, Luis Ciges y tantos otros.

Nació en Mérida (Badajoz) un 2 de julio de 1957, en una casa de la calle Sagasta, muy cercana a Las Siete Sillas en pleno Teatro Romano, en el que juega parte de su primera infancia.

Emigrado a Madrid en 1968, vive en los barrios de la periferia: Carabanchel, Vallecas, Entrevías y Villaverde-Bajo. De familia humilde, deja su trabajo en una oficina, al librarse de la mili por obeso, y se mete a actor hace más de tres décadas y se titula por la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid.

Lleno de recursos dramáticos Maestre trabajó en numerosas ocasiones, gracias a su educada y buena voz, en personajes del teatro lírico, como en sus últimas óperas, '¡Verdugo, verdugo!' y 'El pueblo de la avaricia', ambas de Leonardo Balada, bajo la puesta en escena de Gustavo Tambascio, director con el que Maestre trabajó en numerosas ocasiones. De hecho anoche Tambascio decidió llamarle para ofrecerle el papel de Cherubini en la zarzuela 'El dúo de la Africana' que va a montar en breve.

También trabajó bajo las órdenes de directores de cine como José Luis Alemán, Pedro Almodóvar, José Miguel Juárez, Mariano Barroso, José Luis García Sánchez, Agustí Villaronga, Álex de la Iglesia, Luis García Berlanga, Carlos Saura y José Luis Cuerda, además de ser un miembro destacado en las películas de La Cuadrilla.

A pesar de disfrutar mucho haciendo cine y televisión su pasión nada oculta era el teatro, en su versión dramática y lírica. No hace mucho obtuvo un gran éxito interpretando a Espasa de la zarzuela 'La del manojo de Rosas', dirigida por Emilio Sagi.

Recibió el Premio Max de Teatro en 1998, por su interpretación en 'Pelo de Tormenta', de Francisco Nieva en el Centro Dramático Nacional. También tiene en su haber el Premio Unión de Actores por su trabajo en 'Barrio' de Fernando León de Aranoa. También obtuvo el premio Ágora del Festival de Almagro a toda su carrera, otorgado por un jurado de críticos y expertos teatrales. Ha sido finalista unas cuantas veces al premio Unión de Actores.

En teatro trabajó bajó las órdenes de directores como Ángel Facio, Carmen Losa, Hadi Kurick, Ignacio García, José Antonio Ortega, Calixto Bieito, José Pascual, Juanjo Granda, Juan Carlos Pérez de la Fuente, José Carlos Plaza, Robert Wilson, Eduardo Fuentes, Francisco Nieva, Mario Gas, Miguel Narros y José Estruch, entre otros muchos.

En televisión también ha hecho otros fundamentales trabajos en series como 'Ana y los siete', 'Manos a la Obra', 'El Comisario', 'Pepa y Pepe' o 'Lleno por Favor'.

De carácter afable en los últimos tiempos había empezado a cuidarse una quebrada salud que años atrás le había producido problemas circulatorios, aunque algunos amigos hoy también lo achacan a su compulsiva adicción al tabaco y su tendencia a la obesidad, a pesar de que en los últimos tiempos se había quitado muchos kilos.

Hace unos minutos Tambascio recordaba los problemas físicos que atravesó cuando hicieron 'La discreta enamorada' y cómo Maestre se peleaba con su gran amigo, el también actor Emilio Gavira, cuando éste estaba dejando de fumar y Maestre le mortificaba diciendo que lo único que iba a conseguir era que se le agriara el carácter y tuviera mal humor. 'No había manera de que reconociera que tenía problemas serios de salud', ha dicho Tambascio.

El infarto le ha sobrevenido mientras grababa lo que ha terminado siendo su último personaje en 'Amar en tiempos revueltos', Celso, un hombre sin escrúpulos que no tiene la más mínima compasión por sus semejantes y que Maestre interpretaba midiendo maravillosamente las pausas y los silencios y aportando una frialdad al personaje, un fascista de la División Azul, que cortaba la respiración y conseguía dar verdadero miedo y repugnancia".

El liberalismo es de izquierda

Portada de El liberalismo es de izquierda
Fuente | Il Sole

Los profesores Alberto Alesina (Harvard) y Francesco Giavazzi (Bocconi) son dos provocadores economistas que defienden que el secreto de la salvación de la economía europea se encuentra en las profundidades del liberalismo y que, solo si los mandamases del viejo continente son capaces de bucear hasta allí y desprenderse de sus corsés ideológicos, podrán hacer frente al poder de las potencias emergentes y al dominio norteamericano. En este artículo, publicado en Replicante, explican por qué la izquierda debería abrazar el liberalismo:

"La flexibilidad del mercado laboral, la desregularización en la industria de los servicios, las reformas al sistema de pensiones y mayor competencia para el financiamiento a las universidades podrían dañar los intereses de quienes se benefician de relaciones privilegiadas o afiliaciones gremiales, pero podrían abrir oportunidades para los jóvenes y grupos en desventaja. Una verdadera agenda de izquierdas debiera abrazar esas reformas.

Europa está en medio de una acalorada discusión acerca de las ventajas y desventajas de las reformas de mercado y, por ende, de mayor liberalismo económico. Es conocido todo lo que contiene el paquete: competencia, marcos laborales flexibles, liberalización de los servicios, disminución de impuestos y privatizaciones.

El debate suele suceder de la siguiente manera. Estas reformas son políticas 'de derecha'. Pueden quizá incrementar la eficiencia -quizás incluso cierto crecimiento económico- pero también tienden a incrementar la inequidad e inciden en el detrimento de los más pobres. Por lo tanto -es aquí donde aparece el argumento 'socialmente compasivo'-, hay que tener mucho cuidado al enfocarse en esa dirección. Los gobiernos deben ser en extremo cautos y estar listos para dar marcha atrás en sus planes en cualquier lugar. ¡Cuidado!

Pero mucho de este razonamiento, fundamentalmente, es erróneo. Flexibilidad en el mercado laboral, desregulación de la industria de servicios, reformas al sistema de pensiones y demás no son contrarias a la equidad. Tales reformas desplazan al financiamiento de los contribuyentes hacia los usuarios mismos, y de esa manera eliminan rentas. Tienden a incrementar la productividad con base en recompensar el mérito en vez de la pertenencia a un grupo con privilegios. Tienden también a brindar oportunidades a jóvenes sin experiencia, que carecen de las relaciones o recomendaciones para ser contratados. El perseguir reformas pro-mercado no implica que se tenga que enfrentar una disyuntiva entre eficiencia o justicia social. En este sentido, las reformas a favor del mercado son de izquierda, si es que eso significa reducir los privilegios económicos de los que disfrutan ciertas camarillas.

Para profundizar en algunas de estas ideas publicamos hace un año nuestro libro Il liberismo é di siniestra [El liberalismo es de izquierda]. Este libro fue escrito con Italia en mente, pero muchos de los comentarios se aplican de la misma manera a otros países con reformas rezagadas, sobre todo Francia, uno de los más conspicuos enemigos de esas reformas. Nuestro punto es que las metas que tradicionalmente sostiene la izquierda europea -como la protección a los económicamente débiles y su aversión a la inequidad excesiva y beneficios inmerecidos- debieran llevar a las izquierdas a adoptar políticas a favor del mercado. Lo que había sido la norma desde los sesenta hasta fechas recientes, sobrerregulación de mercados, preservar el status quo, un enorme sector público que no favorece a los más pobres sino a quienes mantienen relaciones de poder y que requiere de una elevada y distorsionada recaudación en la hacienda pública, universidades que regularmente producen mediocridad en nombre del igualitarismo (mientras que los más ricos de todos modos consiguen buena educación), de modo que al final decrece la eficiencia y la justicia al mismo tiempo.

Un buen ejemplo puede encontrarse en el mercado laboral. En Italia, España y Francia, donde el mercado está dividido, los jóvenes hallan empleos con contratos temporales que no ofrecen ni seguridad social ni perspectivas para continuar en ellos. Al expirar el contrato el empleador opta por no renovarlo a fin de no correr el riesgo de convertir a los temporales en empleados permanentes, quienes de facto adquieren el derecho a nunca ser despedidos. Una reforma que elimine esta dualidad al hacer flexible el mercado laboral en su totalidad, con un esquema apropiado de compensación, no sólo reduciría el desempleo, sino, más importante aún, podría favorecer a los realmente pobres y a los jóvenes con su primer trabajo. Esto es un ejemplo de una política pro-mercado que favorece a los pobres.

O pensemos en el gasto público y consideremos nuevamente el caso italiano. El gobierno ahí hace muy poco por proteger a las familias del riesgo de caer debajo de la línea de pobreza. ¿Por qué? Debido a que Italia gasta mucho en pensiones y muy poco en otros programas de bienestar. Adivine quiénes están en contra de reducir el costo de financiar las pensiones al aumentar la edad de retiro: ¡Los sindicatos, apoyados por la izquierda! Al adoptar esta postura, los sindicatos no ayudan a los pobres, tan sólo a sus miembros, que por lo general son viejos trabajadores y otros jubilados. Durante el verano, la amenaza de una huelga general -en la cual sólo los viejos, sindicalizados y otros trabajadores protegidos hubiesen detenido sus labores (no así los jóvenes con contratos temporales y sin seguridad social)- fue suficiente para convencer al gobierno de izquierda para disminuir la edad de retiro de sesenta a 58 años. Esto creará una carga aún mayor para la juventud actual. ¿Cómo puede alguien sostener que estos sindicatos y sus aliados políticos de izquierda, aún representan a los pobres y jóvenes?

Si no se sacrifica justicia social por eficiencia en la Europa actual, ¿por qué entonces las reformas parecen tan lentas, o simplemente no llegan, en naciones como Italia y Francia?

¿A qué se debe que el votante europeo típicamente 'compasivo' duda acerca del componente de ayuda hacia los pobres dentro de las reformas de mercado? La respuesta es la común en políticas económicas: los grupos fácticos beneficiarios del status quo imperante 'bloquean' esas reformas, a pesar de que los mecanismos varían de país en país. Estos grupos no pueden simplemente negarse a las reformas tan sólo porque dañan sus intereses. Necesitan la retórica de la defensa del débil y el pobre.

[...] Los reformistas en Europa debieran negarse a ser arrinconados por sus adversarios en la ecuación 'más mercado igual a más injusticia'. Es lo opuesto. Aceptar esta ecuación, y tratar de disculparse por ella, ciertamente no es la forma de ganar esta batalla. Si la izquierda europea desea poder decir honestamente que pelea por los miembros más necesitados de nuestra sociedad, debe adoptar como grito de batalla la búsqueda de la competición, reformas y un sistema basado en la meritocracia".

Dios bendiga el ateísmo


Decía Luis Buñuel que era "ateo por la gracia de Dios", y Pat Condell, un peculiar comediante británico heredero del sarcasmo del cineasta aragonés, da la bienvenida a los visitantes de su página web rogando que "Dios bendiga el ateísmo"Condell se ha hecho mundialmente famoso gracias a una serie de monólogos que lo han aupado hasta uno de los lugares de privilegio de YouTube -las visitas a su canal se cuentan por decenas de millones-. Así se presenta a los (in)fieles que cometen la osadía de seguir con devoción sus ácidos sermones: "Hola, soy Pat Condell. No respeto tus creencias y no me importa si te ofendo. Salud".

27 ene 2011

En realidad sí tiene gracia

Viñetas de la campaña

Cruz Roja Española ha puesto en marcha una campaña para luchar contra las trabas a las que se enfrentan muchas personas cada día en su acceso al empleo, que no tienen que ver con su capacidad o su talento para desarrollar un trabajo. Haber nacido en otro país, ser mujer, ser joven o ser mayor... se lo pone más difícil. Por eso, con la colaboración de la Dirección General de Integración de los Inmigrantes del Ministerio de Trabajo y el Fondo Social Europeo, se ha recurrido al humor para retratar una situación que 'En realidad no tiene gracia'. Forges, Gallego & Rey, Mariel Soria y Manuel Barceló, Mingote, Nani Mosquera y Vergara, con sus viñetas, y Florentino Fernández, Anabel Alonso y Gomaespuma, con su voz, han echado una mano en la iniciativa.

78 de 81 triples en cinco minutos


ACB.com: "El nombre de Marcus Eriksson empieza a ser conocido en el mundillo del baloncesto: debutante en ACB con el Assignia Manresa con tan sólo 16 años y 10 meses y, hace poco, MVP del Torneo Junior de L'Hospitalet.

Ahora, el prodigio sueco nos trae como si nada un vídeo que impacta por su sencillez y, a la vez, por su dificultad. Hasta por su historia.

A finales de diciembre, de visita a su casa en Uppsala (Suecia), fue a ver a unos amigos y como hacía mucho frío, la madre de uno de ellos les hizo entrar al pabellón. Allí, uno de los amigos le dijo que su entrenador les había hablado de un viejo juego que trataba de ver cuántos triples se metían en 5 minutos y que el récord histórico era de 72.

Así, de forma tan inocente y con una leyenda urbana sueca, comenzó un vídeo casero que deja retratada la enorme capacidad de tiro de Marcus Eriksson.

Vestido de calle, con 'chinos' y sudadera, en cinco minutos tiró 81 triples desde 6,25 y metió 78. De ellos, lo más impactante es que hizo 52 consecutivos mientras un amigo lo grababa e iba cantando el resultado en sueco".